La música puede reemplazar a los sedantes para tratar la ansiedad preoperatoria

Antes de someterse a una operación, la mayoría de las personas experimentan algún tipo de ansiedad. Aunque esta respuesta es común, no deja de ser problemática y el tratamiento a menudo implica un sedante con una gran cantidad de posibles efectos secundarios. Pero una nueva investigación puede haber encontrado una alternativa.

Una nueva investigación encuentra que la música relajante puede tener efectos similares a los de los sedantes para calmar la ansiedad preoperatoria.

El mayor problema de la ansiedad preoperatoria es su capacidad para afectar la recuperación, incluida la cicatrización de heridas.

Por lo general, las personas reciben benzodiazepinas, medicamentos que actúan como sedantes, para reducir los niveles de ansiedad antes de recibir anestesia.

Pero las benzodiazepinas pueden causar una serie de efectos secundarios que pueden afectar la respiración, el flujo sanguíneo e incluso el estado de ánimo. También es necesario que un profesional capacitado controle la respuesta de la persona.

Entonces, cualquier cosa que simplifique la situación sería bienvenida. Según un nuevo ensayo clínico publicado en Medicina del dolor y anestesia regional, esa cosa puede ser música.

El poder de la música en relación con la ansiedad ha sido objeto de estudios previos. Una revisión de 26 ensayos, publicada en 2013, concluyó que la música puede tener un "efecto beneficioso" sobre la ansiedad preoperatoria.

Pero ningún estudio había comparado la música con las benzodiacepinas hasta ahora.

¿Qué hace que una melodía sea relajante?

Los expertos creen que la música relajante tiene un sonido muy definitivo. Como Revista médica del sur Según la investigación, una melodía que no incluye letra, ningún cambio significativo en el tempo o el ritmo, y un estimado de 60 pulsaciones por minuto es la más eficaz para reducir la ansiedad.

En el nuevo ensayo clínico, los investigadores dividieron aleatoriamente a 157 participantes adultos en dos grupos. Un grupo recibió inyecciones de una benzodiazepina llamada midazolam 3 minutos antes de la anestesia.

Los investigadores le dieron auriculares con cancelación de ruido al otro grupo, que escuchó una pista musical preprogramada durante un total de 3 minutos. Luego, los grupos recibieron un anestésico de bloqueo de nervios periféricos que adormeció una parte específica del cuerpo.

El tiempo puede parecer corto, pero 3 minutos es el tiempo que tarda el fármaco en alcanzar una eficacia óptima, según el equipo de investigación.

La elección de la canción también fue intencional. La banda británica Marconi Union creó la canción en asociación con terapeutas de sonido, con el objetivo de reducir la ansiedad, junto con la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Hallazgos similares

Para capturar con precisión los niveles de ansiedad, los investigadores utilizaron una escala de ansiedad aprobada antes y después de la exposición a la música o las benzodiazepinas. La escala incluye seis afirmaciones simples que los participantes puntúan de 1 a 4.

Los investigadores también pidieron a los participantes y médicos que calificaran su satisfacción en una escala de 10 puntos.

Sorprendentemente, los resultados revelaron que los cambios en los niveles de ansiedad preoperatoria causados ​​por ambos métodos calmantes eran iguales. Los médicos también informaron niveles de satisfacción similares.

La única diferencia real era que las personas que escuchaban música se sentían menos satisfechas que las del grupo de las drogas. Los investigadores creen que esta reacción puede haber sido influenciada por el hecho de que los participantes no pudieron elegir la pieza musical.

Aquellos que estuvieron expuestos a la música también dijeron que era más difícil comunicarse y los médicos estuvieron de acuerdo. Si bien esto puede tener una explicación simple (los auriculares con cancelación de ruido y la falta de volumen estandarizado), cualquier problema de comunicación en un hospital no es ideal.

El siguiente paso

Los investigadores notaron algunas otras limitaciones, a saber, que no habían utilizado una escala validada para registrar las calificaciones de satisfacción y que las personas pueden beneficiarse de escuchar la música durante más tiempo.

Las recomendaciones anteriores habían recomendado un juego mínimo de 20 minutos para el beneficio de la ansiedad. Esto puede ser difícil de lograr en la práctica, ya que los quirófanos se adhieren a horarios estrictos para evitar retrasos innecesarios.

Los hallazgos aún pueden tener algún uso para demostrar que la música es un tratamiento viable para la ansiedad preoperatoria, dice el equipo de investigación.

Pero se necesitan más estudios, aconsejan, para "evaluar si el tipo de música, así como la forma en que se entrega, ofrece ventajas sobre el midazolam que superan el aumento de las barreras de comunicación".

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