¿Qué es el trastorno por abuso de alcohol y cuál es el tratamiento?

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El alcoholismo, ahora conocido como trastorno por consumo de alcohol, es una afección en la que una persona tiene el deseo o la necesidad física de consumir alcohol, aunque tenga un impacto negativo en su vida.

En el pasado, una persona con esta afección se denominaba "alcohólica". Sin embargo, esto se ve cada vez más como una etiqueta negativa e inútil. Los profesionales de la salud ahora dicen que una persona tiene un trastorno por consumo de alcohol (AUD).

Según el Instituto Nacional de Salud (NIH), en 2015, 15,1 millones de adultos estadounidenses (el 6,2 por ciento de la población) tenían un problema de consumo de alcohol.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel mundial, 3,3 millones de muertes cada año son el resultado del uso nocivo de alcohol.

Definición

El trastorno por abuso de alcohol se refiere a una adicción prolongada al alcohol.

El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA, por sus siglas en inglés) describe el trastorno por consumo de alcohol como "problemas con el alcohol que se agravan".

Una persona con esta afección no sabe cuándo ni cómo dejar de beber. Pasan mucho tiempo pensando en el alcohol y no pueden controlar cuánto consumen, incluso si les está causando serios problemas en el hogar, el trabajo y económicamente.

El abuso de alcohol se puede utilizar para hablar sobre el consumo excesivo o inadecuado de alcohol, pero no necesariamente la dependencia.

El consumo moderado de alcohol generalmente no causa ningún daño psicológico o físico. Sin embargo, si quienes disfrutan de la bebida social aumentan su consumo o consumen regularmente más de lo recomendado, eventualmente se puede desarrollar AUD.

Síntomas

Una persona que bebe cantidades excesivas de alcohol a menudo no será la primera persona en darse cuenta de que esto es así.

Algunos signos y síntomas de AUD incluyen:

  • bebiendo solo o en secreto
  • no poder limitar la cantidad de alcohol que se consume
  • desmayarse y no poder recordar períodos de tiempo
  • tener rituales y estar irritado si alguien más comenta sobre estos rituales, por ejemplo, bebidas antes, durante o después de las comidas, o después del trabajo
  • perder interés en pasatiempos que antes disfrutaba
  • sintiendo ganas de beber
  • sentirse irritable cuando se acerca la hora de beber, especialmente si el alcohol no está o puede no estar disponible
  • almacenar alcohol en lugares poco probables
  • tragar bebidas para sentirse bien
  • tener problemas con las relaciones, la ley, las finanzas o el trabajo que se deriven de la bebida
  • Necesitando más alcohol para sentir su efecto.
  • experimenta náuseas, sudoración o temblores cuando no bebe

Algunas personas experimentan algunos de estos signos y síntomas, pero no dependen del alcohol.

El consumo de alcohol se convierte en un problema cuando prevalece sobre todas las demás actividades. La dependencia puede tardar varios años en desarrollarse.

Los problemas relacionados con la dependencia del alcohol son amplios. Los efectos pueden ser físicos, psicológicos y sociales.

Causas

Las causas y los factores de riesgo incluyen la presión de los compañeros, el consumo de alcohol desde una edad temprana y la depresión.

La dependencia del alcohol puede tardar desde algunos años hasta varias décadas en desarrollarse. Para algunas personas que son particularmente vulnerables, puede suceder en unos meses.

Con el tiempo, el consumo regular de alcohol puede alterar el equilibrio de:

  • ácido gamma-aminobutírico (GABA) en el cerebro
  • glutamato

GABA controla la impulsividad y el glutamato estimula el sistema nervioso.

Los niveles de dopamina en el cerebro aumentan después de consumir alcohol. Los niveles de dopamina pueden hacer que la experiencia de beber sea más gratificante.

A largo o mediano plazo, beber en exceso puede alterar significativamente los niveles de estas sustancias químicas cerebrales. Esto hace que el cuerpo anhele el alcohol para sentirse bien y evitar sentirse mal.

Posibles factores de riesgo

Algunos factores de riesgo también pueden estar relacionados con el consumo excesivo de alcohol.

  • Genes: algunos factores genéticos específicos pueden hacer que algunas personas sean más propensas a desarrollar una adicción al alcohol y otras sustancias. Puede haber antecedentes familiares.
  • La edad de la primera bebida alcohólica: un estudio ha sugerido que las personas que comienzan a beber alcohol antes de los 15 años pueden tener más probabilidades de tener problemas con el alcohol en el futuro.
  • Fácil acceso: parece haber una correlación entre el fácil acceso al alcohol, como los precios baratos, y el abuso de alcohol y las muertes relacionadas con el alcohol. Un estudio registró una caída significativa en las muertes relacionadas con el alcohol después de que un estado aumentó los impuestos al alcohol. Se encontró que el efecto era casi dos a cuatro veces mayor que el de otras estrategias de prevención, como programas escolares o campañas en los medios de comunicación.
  • Estrés: algunas hormonas del estrés están relacionadas con el abuso del alcohol. Si los niveles de estrés y ansiedad son altos, una persona puede consumir alcohol en un intento de borrar el trastorno.
  • Consumo de alcohol entre compañeros: las personas cuyos amigos beben con regularidad o en exceso son más propensas a beber demasiado. Eventualmente, esto puede conducir a problemas relacionados con el alcohol.
  • Baja autoestima: las personas con baja autoestima que tienen alcohol fácilmente disponible tienen más probabilidades de consumir demasiado.
  • Depresión: las personas con depresión pueden consumir alcohol de forma deliberada o involuntaria como medio de autotratamiento. Por otro lado, consumir demasiado alcohol puede aumentar el riesgo de depresión, en lugar de reducirlo.
  • Medios de comunicación y publicidad: en algunos países, el alcohol se presenta como una actividad glamorosa, mundana y genial. La publicidad del alcohol y la cobertura de los medios pueden aumentar el riesgo al transmitir el mensaje de que el consumo excesivo de alcohol es aceptable.
  • Cómo el cuerpo procesa (metaboliza) el alcohol: las personas que necesitan comparativamente más alcohol para lograr un efecto tienen un mayor riesgo de desarrollar eventualmente problemas de salud relacionados con el alcohol.

Diagnóstico

Para que el AUD sea diagnosticado en los EE. UU., La persona debe cumplir con los criterios establecidos en el Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM), publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APS).

Los criterios incluyen tener un patrón de consumo que conduzca a un deterioro o angustia considerable.

Al menos tres de los siguientes criterios deberían haber estado presentes durante los últimos 12 meses:

  • Tolerancia al alcohol: La persona necesita una gran cantidad de alcohol para sentirse intoxicada. Sin embargo, cuando el hígado está dañado y no puede metabolizar el alcohol tan bien, esta tolerancia puede disminuir. El daño al sistema nervioso central también puede reducir los niveles de tolerancia.
  • Síntomas de abstinencia: cuando la persona se abstiene del alcohol o reduce la dosis, experimenta temblores, insomnio, náuseas o ansiedad. Pueden beber más para evitar estos síntomas.
  • Más allá de las intenciones: la persona bebe más alcohol, o durante un período más largo, de lo que pretendía.
  • Intentos infructuosos de reducir: la persona intenta continuamente reducir el consumo de alcohol, pero no lo consigue. Pueden tener un deseo persistente de reducir.
  • Tiempo consumido: la persona pasa mucho tiempo obteniendo, consumiendo o recuperándose del consumo de alcohol.
  • Retiro: el individuo se retira de las actividades recreativas, sociales u ocupacionales en las que participó anteriormente.
  • Persistencia: La persona continúa consumiendo alcohol, aunque sabe que le está perjudicando física y psicológicamente.

Algunos signos y síntomas del abuso de alcohol pueden deberse a otra afección. El envejecimiento puede provocar problemas de memoria y caídas, por ejemplo.

Una persona puede ir al médico por una afección médica, como un problema digestivo, y no mencionar la cantidad de alcohol que consume. Esto puede dificultar que un médico identifique quién podría beneficiarse de la prueba de detección de dependencia del alcohol.

Si un trabajador de la salud sospecha que el alcohol puede ser un problema, puede hacer una serie de preguntas. Si el paciente responde de cierta manera, el médico puede usar un cuestionario estandarizado para obtener más información.

Pruebas de alcoholismo

Los análisis de sangre solo pueden revelar un consumo de alcohol muy reciente. No pueden saber si una persona ha estado bebiendo mucho durante mucho tiempo.

Si un análisis de sangre revela que los glóbulos rojos han aumentado de tamaño, podría ser una indicación de abuso de alcohol a largo plazo.

La transferrina deficiente en carbohidratos (CDT) es un análisis de sangre que ayuda a detectar el consumo excesivo de alcohol.

Otras pruebas pueden indicar si hay daño en el hígado o, en los hombres, niveles reducidos de testosterona. Ambos pueden indicar un consumo crónico de alcohol.

Sin embargo, la detección con un cuestionario apropiado se considera un medio eficaz para llegar a un diagnóstico preciso.

Muchas personas que consumen cantidades poco saludables de alcohol niegan que el alcohol les represente un problema. Pueden tender a minimizar la cantidad de alcohol que beben.

Hablar con miembros de la familia puede ayudar al médico a comprender la situación, pero necesitarán permiso para hacerlo.

Complicaciones

Las complicaciones de esta afección pueden incluir pérdida de memoria, confusión, problemas de salud mental y problemas con el trabajo o la vida familiar.

Beber alcohol suele elevar el estado de ánimo de una persona al principio.

Sin embargo, es probable que una persona que ha consumido cantidades poco saludables de alcohol durante mucho tiempo se sienta sedada cuando bebe.

Esto se debe a que el alcohol deprime el sistema nervioso.

El alcohol puede socavar el juicio de una persona. Puede reducir las inhibiciones y alterar los pensamientos, las emociones y el comportamiento general del bebedor.

El consumo excesivo de alcohol con regularidad puede afectar seriamente la capacidad de una persona para coordinar sus músculos y hablar correctamente.

El consumo excesivo de alcohol puede provocar un coma.

Con el tiempo, beber en exceso con regularidad puede causar al menos uno de los siguientes problemas:

  • Fatiga: la persona se siente cansada la mayor parte del tiempo.
  • Pérdida de memoria: el alcohol afecta en particular a la memoria a corto plazo.
  • Músculos oculares: los músculos oculares pueden debilitarse significativamente.
  • Enfermedades del hígado: Existe una mayor probabilidad de desarrollar hepatitis y cirrosis, una condición irreversible y progresiva.
  • Complicaciones gastrointestinales: puede ocurrir gastritis o daño al páncreas. Estos socavarán la capacidad del cuerpo para digerir alimentos, absorber ciertas vitaminas y producir hormonas que regulan el metabolismo.
  • Hipertensión: Es probable que el consumo excesivo de alcohol aumente la presión arterial.
  • Problemas cardíacos: existe un mayor riesgo de miocardiopatía (músculo cardíaco dañado), insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular.
  • Diabetes: existe un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, y las personas con diabetes tienen una alta probabilidad de complicaciones si consumen regularmente más alcohol de lo recomendado. El alcohol previene la liberación de glucosa del hígado, lo que resulta en hipoglucemia. Si una persona con diabetes ya está usando insulina para reducir sus niveles de azúcar en sangre, la hipoglucemia podría tener consecuencias graves.
  • Menstruación: el consumo excesivo de alcohol puede detener o interrumpir la menstruación.
  • Disfunción eréctil: puede haber problemas para lograr o mantener una erección.
  • Síndrome de alcoholismo fetal: el consumo de alcohol durante el embarazo aumenta el riesgo de malformaciones congénitas. El recién nacido puede tener la cabeza pequeña, problemas cardíacos, párpados más cortos y problemas cognitivos y del desarrollo.
  • Adelgazamiento de los huesos: el alcohol interfiere con la producción de hueso nuevo, lo que provoca un adelgazamiento de los huesos y un mayor riesgo de fracturas.
  • Problemas del sistema nervioso: puede haber entumecimiento en las extremidades, demencia y pensamiento confuso o desordenado.
  • Cáncer: existe un mayor riesgo de desarrollar varios cánceres, incluido el cáncer de boca, esófago, hígado, colon, recto, mama, próstata y faringe.
  • Accidentes: existe una mayor probabilidad de lesiones por caídas, accidentes de tráfico, etc.
  • Abuso doméstico: el alcohol es un factor importante en las agresiones a los cónyuges, el abuso infantil y los conflictos con los vecinos.
  • Problemas laborales o escolares: los problemas laborales o educativos y el desempleo suelen estar relacionados con el alcohol.
  • Suicidio: Las tasas de suicidio entre las personas con dependencia del alcohol o que consumen alcohol de manera inapropiada son más altas que entre las que no lo hacen.
  • Enfermedad mental: el abuso de alcohol aumenta el riesgo de enfermedad mental y puede empeorar las enfermedades mentales existentes.
  • Problemas con la ley: las personas que consumen alcohol tienen muchas más probabilidades de pasar tiempo en los tribunales o en la cárcel, en comparación con el resto de la población.

Tratamiento

El primer paso hacia la recuperación es reconocer que existe un problema de dependencia del alcohol.

El siguiente paso es buscar ayuda. Está disponible en una variedad de grupos de apoyo y servicios profesionales.

Las siguientes son opciones de tratamiento reconocidas para el alcoholismo:

  • Hágalo usted mismo: Algunas personas con un problema de alcohol logran reducir su consumo de alcohol o abstenerse sin buscar ayuda profesional. Hay información gratuita disponible en los sitios web y se pueden comprar libros de autoayuda en línea.
  • Consejería: Un consejero calificado puede ayudar a la persona a compartir sus problemas y luego diseñar un plan para abordar el problema de la bebida. La terapia cognitivo-conductual (TCC) se usa comúnmente para tratar la dependencia del alcohol.
  • Tratamiento de problemas subyacentes: puede haber problemas de autoestima, estrés, ansiedad, depresión u otros aspectos de la salud mental. También es importante tratar estos problemas, ya que pueden aumentar los riesgos que presenta el alcohol. Los problemas comunes relacionados con el alcohol, como la hipertensión, las enfermedades hepáticas y posiblemente las enfermedades cardíacas, también deberán tratarse.
  • Programas residenciales: pueden ofrecer ayuda profesional experta, terapia individual o grupal, grupos de apoyo, capacitación, participación familiar, terapia de actividades y una serie de estrategias para tratar el abuso del alcohol. Estar físicamente alejado del acceso a la tentación es útil para algunas personas.
  • Fármaco que provoca una reacción grave al alcohol: Antabuse (disulfiram) provoca una reacción grave cuando alguien bebe alcohol, que incluye náuseas, sofocos, vómitos y dolores de cabeza. Es un elemento disuasorio, pero no tratará la compulsión por beber ni resolverá el problema a largo plazo.
  • Medicamentos para los antojos: la naltrexona (ReVia) puede ayudar a reducir la necesidad de beber. El acamprosato (Campral) puede ayudar con los antojos.
  • Desintoxicación: los medicamentos pueden ayudar a prevenir los síntomas de abstinencia (delirium tremens o DT) que pueden ocurrir después de dejar de fumar. El tratamiento suele durar de 4 a 7 días. El clordiazepóxido, un medicamento de benzodiazepina, se usa con frecuencia para la desintoxicación (desintoxicación).
  • Abstinencia: algunas personas completan la desintoxicación con éxito, pero comienzan a beber de nuevo poco después o algún tiempo después. El acceso a asesoramiento, ayuda médica, grupos de apoyo y apoyo familiar pueden ayudar a la persona a evitar el alcohol a medida que pasa el tiempo.
  • Alcohólicos Anónimos: Alcohólicos Anónimos es una confraternidad internacional de hombres y mujeres que han enfrentado problemas con el alcohol. Es no profesional, autosuficiente, multirracial, apolítico y está disponible en casi todas partes. No hay requisitos de edad o educación. La membresía está abierta a cualquier persona que quiera dejar de beber.
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