¿Qué hay que saber sobre la crepitación de la rodilla?

No es inusual que las personas escuchen un ruido o sientan una sensación de crujido, crujido o estallido cuando mueven la rodilla.

El nombre de esta sensación de crujido o estallido es crepitación. Puede afectar diferentes partes del cuerpo, pero es común en la rodilla.

Por lo general, ocurre cuando se desarrollan burbujas de aire en los tejidos corporales, pero también puede ocurrir cuando los tendones o ligamentos se rompen sobre las estructuras óseas de la rodilla, o como resultado del síndrome de dolor femororrotuliano (SSP), cartílago desgarrado u osteoartritis (OA). .

Es posible que otras personas puedan oír el sonido o no.

La persona puede escucharlo cuando extiende la rodilla. Es posible que sientan un crujido o un crujido si colocan la mano sobre la rodilla y la doblan o enderezan.

Las palabras que la gente usa a menudo para describir el sonido o la sensación son "estallido, chasquido, atrapamiento, chasquido, crujido, crujido, crujido, crujido, chirrido, rechinamiento y chasquido".

La crepitación de la rodilla puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común a medida que las personas envejecen. Puede afectar una o ambas rodillas.

La crepitación suele ser inofensiva, pero si ocurre después de un trauma o si hay dolor e hinchazón, es posible que necesite atención médica.

Siga leyendo para obtener más información sobre por qué ocurre la crepitación y qué hacer al respecto.

Estructura de la rodilla

Las burbujas de aire o los cambios en la estructura de la rodilla pueden provocar crepitaciones.

Para comprender cómo afecta la crepitación a la rodilla, veamos la estructura de la articulación de la rodilla.

La rodilla es la articulación más grande del cuerpo.

Los tres huesos de la articulación de la rodilla son:

  • el hueso del muslo (fémur)
  • la espinilla (tibia)
  • la rótula (rótula)

La rótula descansa en un surco del fémur, llamado tróclea. Cuando una persona dobla o endereza la rodilla, la rótula se mueve hacia adelante y hacia atrás dentro de este surco.

El tejido blando proporciona acolchado y protección.

Dos piezas de cartílago en forma de cuña o en forma de C entre el fémur y la tibia se llaman menisco. Estos permiten que los huesos se deslicen suavemente entre sí.

El cartílago es duro y gomoso, y ayuda a amortiguar la articulación y mantenerla estable.

Una fina capa de tejido, la membrana sinovial, cubre las articulaciones y produce una pequeña cantidad de líquido sinovial. Esto ayuda a lubricar el cartílago.

La parte inferior de la rótula tiene un revestimiento de cartílago. Este cartílago "roza" contra el extremo del fémur en el área troclear. Con un desgaste anormal, puede causar rechinamiento y crepitación.

Causas de crepitación

Hay varias causas de crepitación.

Burbujas de aire

El sonido de estallido generalmente proviene del aire que se filtra en el tejido blando, encuentra su camino hacia el área alrededor de la articulación y causa pequeñas burbujas en el líquido sinovial.

Cuando una persona se dobla o estira las rodillas, las burbujas pueden estallar con un estallido o un crujido.

Esto puede sonar alarmante, pero por lo general es inofensivo.

Daño a la articulación de la rodilla.

A veces, sin embargo, existe un problema subyacente, por ejemplo, lesiones o daño tisular. En este caso, puede ser necesario un tratamiento.

Si siente dolor cuando la rodilla se rompe o atrapa, puede deberse a que el tejido cicatricial, un desgarro de menisco o un tendón se está moviendo sobre un hueso que sobresale dentro de la articulación de la rodilla.

El dolor o la hinchazón pueden ser un signo de un problema más grave, como el síndrome de dolor femororrotuliano (SLP), un desgarro en el cartílago u otros tejidos blandos u osteoartritis (OA).

Estos problemas pueden necesitar atención médica. Veámoslos ahora con más detalle.

Síndrome de dolor femororrotuliano

La crepitación de la rodilla se refiere a un sonido o sensación de crujido o estallido en la articulación de la rodilla.

Cuando la presión entre la rótula y el fémur es mayor de lo habitual, el cartílago de la articulación puede comenzar a ablandarse y desgastarse.

A medida que pierde su suavidad, puede provocar una afección llamada síndrome de dolor femororrotuliano (SLP) o "rodilla del corredor".

La SLP puede resultar de un traumatismo o uso excesivo. También puede ocurrir si una parte de la rodilla de la persona está mal alineada. Es una fuente común de dolor de rodilla en jóvenes y atletas.

El ejercicio riguroso, como trotar en una superficie inclinada, ponerse en cuclillas y subir escaleras, puede ejercer presión sobre el área entre el fémur y la articulación de la rótula.

Un aumento repentino de la actividad física, como hacer ejercicio con más frecuencia o correr más o en un terreno más accidentado de lo habitual, también puede causarlo.

Otro factor de riesgo de crepitación relacionada con la SLP es el traumatismo en la rodilla. Esto podría deberse a una caída o un golpe en la rodilla en el tablero de un automóvil en un accidente de tráfico.

El individuo puede experimentar crepitación al subir escaleras o después de estar sentado durante mucho tiempo con las rodillas dobladas, así como dolor, hinchazón, hinchazón y rigidez.

Tratamiento para la SLP

La primera línea de tratamiento para esta afección incluye reposo, hielo, compresión y elevación, o "RICE".

Los medicamentos antiinflamatorios y los ejercicios de fisioterapia también pueden aliviarlo.

Si estos no ayudan, puede ser necesario entablillar, operar o ambos. Pueden ayudar a realinear parte de la rodilla.

Para prevenir este problema, cualquier persona que esté haciendo ejercicio o participando en deportes debe asegurarse de usar siempre las técnicas, el calzado y el equipo adecuados, y asegurarse de calentar antes de comenzar.

Cartílago desgarrado

La crepitación también puede ser un signo de un menisco desgarrado. Un menisco puede romperse durante actividades deportivas, como cuando una persona se tuerce la rodilla. También puede suceder a medida que las personas envejecen y el menisco se adelgaza.

Los síntomas incluyen:

  • hinchazón
  • rigidez
  • dificultad para extender la rodilla

La Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) explica que, cuando el menisco se desgarra, el individuo puede experimentar una sensación de "estallido".

Normalmente, la persona aún puede usar la rodilla, pero pueden aparecer rigidez e hinchazón durante los próximos 2 a 3 días.

Al igual que con PFS, la primera línea de tratamiento es RICE y medicamentos antiinflamatorios. A veces, es necesaria una reparación quirúrgica.

Artrosis de rodilla

Si la crepitación se presenta con dolor, esto puede ser un signo temprano de osteoartritis (OA) de la rodilla. La OA es normalmente el resultado del desgaste y tiende a desarrollarse y empeorar con la edad.

En la OA, el cartílago que cubre los extremos de los huesos en las articulaciones se desgasta gradualmente. Los huesos rozan esta superficie cada vez más áspera, lo que provoca dolor y problemas de movilidad. Es más probable en personas con obesidad o en personas que han sufrido una lesión en el pasado.

Un estudio publicado en la revista Artrosis y cartílago encontraron que las mujeres de 45 a 60 años que tenían crepitación y dolor femororrotuliano tenían un 72 por ciento de probabilidades de desarrollar OA, aunque aún no tenían un diagnóstico de OA.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que el 49,6 por ciento de los adultos de 65 años o más vivían con un diagnóstico de artritis entre 2013 y 2015.

Consejos y tratamiento

Si una persona tiene un diagnóstico temprano de OA, la Fundación de Osteoartritis sugiere usar opciones no quirúrgicas para ralentizar la progresión, maximizar la movilidad y mejorar la fuerza.

Las opciones incluyen:

  • modificaciones en el estilo de vida, como pérdida de peso y ejercicio
  • medicamento
  • terapia física

A medida que avanza la OA, puede ser necesario un tratamiento con medicamentos o incluso una cirugía de reemplazo de rodilla.

Crepitación después de una cirugía o un traumatismo.

Investigación publicada en Clínicas en Cirugía Ortopédica muestra que hasta el 18 por ciento de las personas que se someten a una artroplastia total de rodilla (ATR), o un reemplazo de rodilla, experimentarán crepitación. Esto puede deberse al diseño y ajuste de la nueva rodilla.

Este tipo de crepitación suele resolverse sin intervención.

Sin embargo, si los problemas persisten, un médico puede recomendar el desbridamiento, un procedimiento quirúrgico menor para eliminar los desechos alrededor de la articulación.

Otro motivo de crepitación después de la cirugía es la artofibrosis o el desarrollo de tejido cicatricial. Esto puede provocar dolor y rigidez en la articulación. También puede ocurrir después de una lesión traumática.

Si la persona experimenta dolor y rigidez después de una lesión o cirugía, debe consultar a un médico. El médico puede recomendar controlar la rodilla y es posible que necesite tratamiento.

Sin embargo, a menudo, la crepitación que sigue a una lesión o cirugía no es grave. Los médicos sugieren que, para algunas personas, la crepitación puede haber estado allí antes, pero una mayor conciencia de cómo reacciona la articulación la hace más notoria ahora.

A menudo, dicen los investigadores, la tranquilidad y la rehabilitación son suficientes.

Manejo de la crepitación

Mantenerse físicamente activo y calentar antes de hacer ejercicio puede ayudar a proteger las rodillas.

Puede que el tratamiento no sea necesario. Si es así, las opciones dependerán de la causa, como se describe anteriormente.

Si se produce crepitación con el ejercicio, la persona no debe dejar de hacer ejercicio, sino modificarlo.

Las medidas de precaución incluyen:

  • evitando pendientes o colinas si está corriendo
  • cuando use una bicicleta, mantenga baja la tensión en los pedales
  • al levantar pesas, concéntrese en los cuádriceps o los grupos de músculos isquiotibiales, use pesas más ligeras y haga más repeticiones

Al hacer ejercicio, las personas siempre deben escuchar a su cuerpo. Si hay dolor, deben detenerse. Siempre haga ejercicio con moderación y estírese antes de hacer ejercicio.

Protegiendo las rodillas

Para ayudar a proteger las rodillas, la Asociación Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) sugiere ejercicios para fortalecer los cuádriceps. Estos son los músculos de la parte delantera del muslo.

Los cuádriceps más fuertes pueden disminuir la carga en la articulación femororrotuliana, reduciendo el riesgo de desgaste del cartílago.

Los ejercicios pueden ayudar, pero las personas que están preocupadas por sus rodillas deben consultar a un médico antes de comenzar un nuevo régimen de ejercicios.

Otras formas de proteger las rodillas incluyen:

  • usando zapatos adecuados
  • calentar antes del ejercicio y estirar después
  • mantener un peso corporal saludable para reducir el estrés en las rodillas

Caminar y nadar también son buenas actividades para fortalecer los músculos de las piernas. A su vez, esto contribuirá a mejorar la salud de la rodilla.

Q:

¿Existe algún suplemento que ayude con la crepitación de la rodilla, por ejemplo, glucosamato o vitamina D?

A:

No se conoce ningún suplemento que ayude con la crepitación de la rodilla.

Hay algunos estudios que afirman que la glucosamina ha ayudado con el dolor y la rigidez, pero los estudios de alta calidad no han demostrado ningún beneficio sobre el placebo.

Los suplementos de vitamina D no tienen ningún efecto sobre el resultado de la osteoartritis de rodilla.

Las respuestas representan las opiniones de nuestros expertos médicos. Todo el contenido es estrictamente informativo y no debe considerarse un consejo médico.

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