Qué hacer si alguien tiene comida atascada en la garganta

Tener comida atorada en la garganta puede ser incómodo y aterrador. Sin embargo, ser capaz de reconocer los signos de asfixia y saber qué hacer en caso de emergencia puede ayudar a salvar la vida de una persona.

El proceso de tragar alimentos implica una serie de movimientos musculares involuntarios. La mayoría de las veces, estos movimientos musculares evitan que los alimentos se atasquen en la garganta.

Primero, la lengua empuja la comida hacia la parte posterior de la garganta. Aquí es donde se encuentran las aberturas del esófago (esófago) y la tráquea. Cuando una persona traga, un colgajo de cartílago llamado epiglotis cierra la tráquea. Esto detiene temporalmente la respiración y evita que los alimentos entren en las vías respiratorias.

Al mismo tiempo, un músculo llamado esfínter esofágico superior se relaja, permitiendo que la comida se mueva hacia el esófago.

A veces, sin embargo, la comida se puede atascar en el esófago, creando una sensación incómoda en la garganta o el pecho. En otras ocasiones, la epiglotis no se cierra lo suficiente durante la deglución, lo que permite que los alimentos ingresen a las vías respiratorias. Esto puede provocar asfixia.

Ambos tipos de bloqueo pueden causar dolor e incomodidad. Sin embargo, un bloqueo en la tráquea puede ser una emergencia médica. Siga leyendo para saber qué hacer si la comida se atasca en la garganta.

Cómo saber si es una emergencia

Si la comida se atasca en el esófago, puede crear una sensación incómoda en la garganta o el pecho.

Cuando la comida ingresa a la tráquea, puede bloquear parcial o completamente las vías respiratorias.

A veces, la tos persistente o contundente puede desalojar la comida. En otras ocasiones, un bloqueo que se produce en la tráquea o laringe puede provocar asfixia.

La asfixia se refiere a las dificultades respiratorias que resultan de una obstrucción aguda de las vías respiratorias. Una persona que se está atragantando no puede inhalar ni exhalar suficiente aire para toser.

Los siguientes síntomas pueden indicar que una persona se está ahogando:

  • tos silenciosa o náuseas
  • sibilancias
  • agarrándose la garganta
  • incapacidad para hablar o respirar
  • un tinte azul en la piel, llamado cianosis

Una persona que no puede hablar, toser o respirar puede requerir la maniobra de Heimlich. Este procedimiento, también conocido como compresiones abdominales, implica aplicar presión en el abdomen con fuerza para eliminar una obstrucción en la tráquea.

La maniobra de Heimlich

La maniobra de Heimlich solo es necesaria en situaciones de emergencia. Una persona solo debe realizar la maniobra de Heimlich en alguien que se esté asfixiando.

El procedimiento no es adecuado para niños menores de 1 año o mujeres en las últimas etapas del embarazo. Estas personas pueden requerir diferentes variaciones de la maniobra.

El Colegio Americano de Médicos de Emergencia proporciona algunas instrucciones para realizar la maniobra de Heimlich. Antes de realizarlo en alguien que está consciente, una persona debe confirmar que la otra persona se está asfixiando preguntando: "¿Te estás asfixiando?".

Solo proceda con la maniobra si la persona asiente con la cabeza y parece que no puede hablar, toser o respirar por sí misma.

Para realizar la maniobra de Heimlich:

  • Paso 1: Párese detrás de la persona y coloque ambos brazos alrededor de su cintura.
  • Paso 2: Apriete un puño y colóquelo de manera que quede por encima del ombligo de la persona y debajo de la caja torácica.
  • Paso 3: cierre el puño cerrado con la otra mano.
  • Paso 4: Empuje rápidamente el puño cerrado hacia atrás y hacia arriba debajo de la caja torácica. Haga esto de 6 a 10 veces en rápida sucesión.
  • Paso 5: Continúe realizando compresiones abdominales hasta que la obstrucción se desprenda de las vías respiratorias o hasta que lleguen los servicios de emergencia.
  • Paso 6: Asegúrese de que la persona reciba atención médica lo antes posible, incluso si ha dejado de asfixiarse.

Si la persona deja de respirar y no responde, debe recibir reanimación cardiopulmonar (RCP).

Una persona que está sola mientras se asfixia puede necesitar realizar la maniobra de Heimlich sobre sí misma. Si hay una silla disponible, pueden inclinarse sobre el respaldo de la silla mientras realizan la maniobra. Esto debería ayudar a eliminar los bloqueos de las vías respiratorias.

Eliminar obstrucciones alimentarias

La ingestión de líquidos puede ayudar a eliminar las obstrucciones alimentarias.

A menos que una persona se esté ahogando, la comida atascada en la garganta no siempre es una emergencia médica importante. Si la persona no se está ahogando, toser con fuerza puede ayudar a sacar los alimentos de la garganta.

A veces, la obstrucción ocurre en el esófago. A esto se le llama impactación de bolo alimenticio (FBI). Aunque incómodo, los profesionales médicos no consideran que un FBI esofágico sea una emergencia médica tan importante como la asfixia.

Las personas que tienen comida atascada en el esófago pueden probar los siguientes consejos para ayudar a sacarla:

  • Tragar líquidos o alimentos blandos: esto puede ayudar a lubricar los alimentos o empujarlos hacia abajo.
  • Toma de tabletas efervescentes: estas tabletas de venta libre hacen que se forme dióxido de carbono, lo que ayuda a aliviar los bloqueos de alimentos empujándolos hacia abajo.
  • Beber bebidas carbonatadas: pueden funcionar de manera similar a las tabletas efervescentes.
  • Toma de simeticona: este medicamento ayuda a juntar las burbujas de gas en una densidad mayor. Esto causa presión en el esófago que puede ayudar a liberar los bloqueos de alimentos.

Causas y factores de riesgo de asfixia

En 2015, más de 5.000 personas murieron por asfixia.

La asfixia puede afectar a personas de cualquier edad. Sin embargo, es más común en niños de 0 a 3 años y en adultos mayores de 60 años.

La asfixia es la cuarta causa principal de muerte accidental.

Asfixia en niños

La asfixia es la principal causa de muerte infantil y la cuarta causa principal de muerte entre los niños en edad preescolar.

Los niños suelen ahogarse con comida, monedas, globos y juguetes pequeños.

Asfixia en adultos mayores

Las personas mayores producen menos saliva, lo que les dificulta llevar la comida a la parte posterior de la boca al tragar.

Ciertas afecciones que son más comunes en la vejez también pueden aumentar el riesgo de asfixia. Los ejemplos incluyen la demencia y la enfermedad de Parkinson.

Disfagia y asfixia

Algunas personas experimentan disfagia, que es el término médico para las dificultades para tragar. La disfagia puede aumentar el riesgo de asfixia de una persona.

Ciertos trastornos musculares y del sistema nervioso que afectan a los nervios involucrados en la deglución pueden causar disfagia. Ejemplos de afecciones que pueden causar disfagia incluyen:

  • golpe
  • lesión craneal
  • parálisis cerebral
  • Enfermedad de Parkinson
  • demencia
  • la esclerosis lateral amiotrófica

La disfagia también puede desarrollarse después de sufrir una lesión en el esófago.

Cuando ver a un doctor

Una persona debe programar una cita con su médico si experimenta con frecuencia uno o más de los siguientes:

  • dificultad para tragar
  • comida atascada en la tráquea
  • bloqueos de alimentos en el esófago

Los médicos que tratan los trastornos de la deglución utilizan pruebas de diagnóstico para examinar las diferentes etapas del proceso de deglución. Estas pruebas pueden incluir:

  • Evaluación endoscópica flexible de la deglución con pruebas sensoriales: esta técnica utiliza un endoscopio para ver los mecanismos de deglución dentro de la boca y la garganta. Los médicos examinan cómo responden los mecanismos a diferentes estímulos, como alimentos, líquidos y bocanadas de aire.
  • Estudio de deglución por video fluoroscópico: utiliza rayos X en tiempo real de una persona mientras traga. Esto ayuda a los médicos a identificar problemas en las diferentes etapas del proceso de deglución.

Según los resultados de estas pruebas de diagnóstico, un médico puede recomendar ciertas estrategias para mejorar la seguridad al tragar. Algunos ejemplos incluyen:

  • hacer cambios en el tamaño y la textura de los alimentos
  • hacer cambios en la posición de la cabeza y el cuello al comer
  • intentar maniobras de comportamiento al tragar, como doblar la barbilla
  • probar intervenciones médicas o quirúrgicas

Consejos de prevención

Comer bocados más pequeños de comida puede ayudar a prevenir obstrucciones alimentarias.

Los siguientes consejos pueden ayudar a prevenir que se desarrollen obstrucciones alimentarias en el esófago y la tráquea:

  • comer bocados más pequeños de comida
  • masticar los alimentos lenta y minuciosamente antes de tragarlos
  • no beber demasiado alcohol antes o durante las comidas
  • no comer comida "sobre la marcha"

A diferencia de los adultos, que se ahogan principalmente con la comida, los niños también pueden ahogarse con juguetes u objetos pequeños. Los siguientes consejos pueden ayudar a prevenir la asfixia en los niños:

  • mantener los objetos pequeños fuera del alcance de los niños
  • supervisar a los niños pequeños cuando comen o juegan
  • asegurándose de que los niños se sienten derechos para comer
  • cortar la comida en trozos pequeños antes de dársela a los niños
  • alentar a los niños a masticar los alimentos lenta y minuciosamente

Además, las personas deben evitar dar los siguientes alimentos a niños menores de 3 a 4 años:

  • alimentos pequeños y duros, como nueces, frutas secas y caramelos duros
  • alimentos resbaladizos, como uvas, salchichas y trozos grandes de carne
  • alimentos pegajosos, como caramelos, gomitas y malvaviscos
  • mantequillas de nueces de una cuchara o un dedo

Resumen

A veces, las obstrucciones alimentarias pueden desarrollarse en el esófago o la tráquea. Los bloqueos de alimentos en el esófago generalmente no son una emergencia médica importante.

Sin embargo, los bloqueos de alimentos en la tráquea pueden provocar asfixia. Las personas que se ahogan requieren tratamiento de emergencia.

La maniobra de Heimlich, también conocida como compresiones abdominales, es un método de primeros auxilios que las personas pueden usar para eliminar los bloqueos de la tráquea de una persona. Sin embargo, no es adecuado para su uso en niños menores de 1 año ni en mujeres muy embarazadas.

Las personas que tienen problemas para tragar con frecuencia deben consultar a su médico. Es posible que puedan diagnosticar la causa de las dificultades para tragar. También pueden ofrecer consejos y técnicas para mejorar la seguridad al tragar.

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