Diagnóstico y tratamiento de la espondilitis anquilosante

La espondilitis anquilosante causa dolor crónico en las articulaciones, que generalmente comienza en la espalda y las nalgas.

Ninguna prueba puede diagnosticar la espondilitis anquilosante (EA), pero una variedad de preguntas y técnicas pueden ayudar a confirmar o descartar un diagnóstico.

Preguntas que puede hacer un médico

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El médico comenzará por preguntarle a la persona sobre sus síntomas y antecedentes de salud. Algunos signos y síntomas específicos pueden apuntar a los primeros signos de EA.

¿Hay antecedentes familiares de EA?

Si hay antecedentes de EA en la familia de una persona, es más probable que la tenga, aunque esto no siempre es cierto.

El médico aún deberá realizar exámenes exhaustivos antes de hacer un diagnóstico.

¿Hay un dolor inexplicable que aparece gradualmente?

La EA suele aparecer antes de los 45 años. El dolor y la rigidez inexplicables son menos comunes en las personas más jóvenes.

Un médico puede considerar la EA si una persona joven tiene dolor, especialmente dolor de espalda y dolor en las nalgas que no tienen una causa conocida.

Por ejemplo, si la persona no ha sufrido una lesión o no ha ejercido una tensión indebida en la espalda, es posible que tenga EA.

El dolor a menudo se desarrolla durante varias semanas o meses. Puede comenzar como una ligera rigidez y gradualmente convertirse en articulaciones doloridas y rígidas y movilidad reducida en la columna vertebral.

Un historial de dolor de espalda que dure 3 meses o más puede ser un factor clave en el diagnóstico.

¿El dolor empeora al dormir o en decúbito prono?

Con muchas afecciones, el dolor de espalda crónico mejora cuando se descansa. Lo contrario es cierto con AS.

Las personas con EA experimentarán más dolor al descansar. Puede empeorar durante la noche y ser más pronunciado al despertar. Puede aliviar a medida que la persona se mueve a lo largo del día.

Algunas personas con AS tienen dolor que aparece y desaparece, pero otras tienen un dolor intenso y persistente.

¿El dolor mejora con el movimiento físico?

El dolor causado por la EA también es diferente de otros tipos de dolor de espalda porque el ejercicio lo mejora, no lo empeora.

El ejercicio y el estiramiento pueden irritar a otras personas con dolor de espalda, pero alguien con dolor de espalda causado por AS sentirá alivio después de estirarse o hacer otras formas de ejercicio.

¿Los AINE tratan el dolor?

En las primeras etapas de la EA, los medicamentos de venta libre como el ibuprofeno o los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) recetados aliviarán el dolor. Por lo general, no son suficientes para hacer frente al trastorno a lo largo del tiempo.

Sin embargo, si los síntomas de una persona mejoran inicialmente con los AINE, es posible que tenga EA.

¿Se reduce la expansión del pecho?

Algunas personas con EA también experimentarán dolor y rigidez en el pecho. La caja torácica puede sentirse apretada y no expandirse tanto como esperaría el médico. Esto puede dificultar la respiración y provocar un aumento de las infecciones pulmonares.

¿Hay signos de inflamación?

Otros pueden tener rigidez en las articulaciones, dolor en los tobillos o talones o inflamación en las muñecas. La inflamación de las articulaciones sacroilíacas, que conectan la base de la columna con la pelvis, es un signo de EA.

Algunas personas pueden experimentar estos síntomas, que también pueden ser signos de inflamación:

  • fiebre (poco común)
  • cansancio
  • articulaciones calientes y rojas

¿Hay otros síntomas?

Otros síntomas asociados con la EA incluyen:

  • inflamación del ojo y cambios en la visión
  • dolor abdominal y cambios intestinales
  • cansancio general
  • erupciones cutáneas, especialmente en las plantas de los pies
  • psoriasis, si una persona tiene la forma de artritis psoriásica de espondiloartritis
  • poco apetito y pérdida de peso

Saber si una persona tiene alguno de estos síntomas ayuda al médico a decidir si tiene EA.

Los médicos suelen hacer estas preguntas para saber si deben continuar con el siguiente paso del diagnóstico de EA, que suele ser un examen físico.

Pruebas

Ninguna prueba puede mostrar que una persona tiene AS. Los médicos utilizan una variedad de métodos para ayudar a hacer el diagnóstico.

Pruebas genéticas

Una prueba es específica de AS. Es la prueba HLA-B27, que puede detectar el gen HLA-B27. Un médico tomará una muestra de sangre para realizar esta prueba.

Este factor genético está presente en muchas personas que tienen AS, y las que tienen el gen pueden tener más probabilidades de desarrollar la afección.

Sin embargo, este no es siempre el caso. Alrededor del 80% de las personas que heredan la característica genética de un padre no desarrollarán AS, y el riesgo también varía según el origen étnico.

Análisis de sangre para la inflamación.

Un análisis de sangre también puede detectar signos de inflamación en el cuerpo. Esas pruebas incluyen una prueba de velocidad de sedimentación globular (VSG) o la prueba de proteína C reactiva (PCR).

Si bien estas pruebas pueden detectar signos comunes de inflamación en el cuerpo, no especificarán que la inflamación se deba a la EA.

Examen físico

Durante el examen físico, el médico generalmente buscará signos de inflamación en el cuerpo de la persona.

Por lo general, un médico observará la espalda, el pecho, los huesos pélvicos, las articulaciones sacroilíacas cerca de la parte inferior de la columna y los talones. Pueden presionar suavemente en estas áreas y preguntar sobre cualquier dolor o sensibilidad.

El médico también controlará el rango de movimiento de la columna. Pueden pedirle a la persona que haga algunas pruebas de movilidad para ver si hay alguna restricción de movimiento.

También pueden evaluar qué tan lejos se expande el pecho y qué tan fácil es respirar, y el rango de movimiento de la columna cervical (cuello).

Imágenes y escaneos

Después de buscar signos en la sangre, los médicos suelen utilizar radiografías o resonancias magnéticas.

Las radiografías pueden mostrar si las articulaciones están dañadas o fusionadas. La radiografía puede enfocarse en las articulaciones sacroilíacas, donde a menudo aparece AS.

Una resonancia magnética o una ecografía pueden revelar cambios que no aparecen en una radiografía, como inflamación sin daño articular. Los signos de inflamación incluyen un espacio que se ensancha o se adelgaza entre los huesos o un aumento del flujo sanguíneo, lo que equivale a inflamación.

Las imágenes pueden ayudar a confirmar la presencia de EA y ayudar a las personas a tomar decisiones sobre el tratamiento. También puede ayudar a realizar un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo.

Diagnóstico

Ninguna prueba puede diagnosticar la EA por sí sola, pero un médico utilizará los resultados de las pruebas y la información que una persona proporcione sobre los síntomas clave para decidir si es probable que exista EA. Considerarán factores como:

  • articulaciones hinchadas y dolorosas, especialmente alrededor de la columna
  • fatiga
  • si el dolor ocurre al despertar y cuánto dura

Pueden usar un sistema de puntuación para evaluar los niveles de dolor y la actividad de la enfermedad.

Un médico puede confirmar que una persona tiene la afección si tiene inflamación de la articulación sacroilíaca y uno o más de los siguientes:

  • ha tenido dolor de espalda durante 3 meses o más que mejora con el ejercicio pero no con el descanso
  • tiene movimiento limitado en la espalda baja
  • tienen una expansión torácica limitada para su edad y sexo

Si una persona tiene las tres características pero no la inflamación de la articulación sacroilíaca, o si solo tiene inflamación de la articulación sacroilíaca, un médico puede diagnosticar EA probable.

Tratamiento

El tratamiento tiene como objetivo reducir los síntomas, retrasar la progresión de la EA y mejorar la funcionalidad de una persona.

Los planes de tratamiento generalmente incluirán:

  • AINE para controlar el dolor y la inflamación
  • Inhibidores del TNF-a y otros fármacos biológicos que pueden retardar la progresión de la EA
  • fisioterapia, ejercicio y técnicas para controlar la postura y mejorar la flexibilidad de la columna vertebral y otras articulaciones afectadas
  • ejercicios de respiración para ayudar a expandir el pecho

Un médico puede recomendar actividades de bajo impacto que proporcionen un entrenamiento de cuerpo completo, como nadar y andar en bicicleta.

Cuando ver a un doctor

Las personas deben consultar a un médico si tienen dolor en la espalda baja, las caderas o los glúteos, especialmente si el dolor es intenso, persiste o empeora con el tiempo, o se presenta principalmente al despertar.

También deben buscar consejo médico si experimentan otros síntomas o complicaciones de la EA, o si esos síntomas empeoran.

Frecuentemente es posible retrasar la progresión de la EA y controlar los síntomas con tratamiento médico.

Quitar

Ninguna prueba puede diagnosticar la EA por sí sola, pero los médicos analizarán una variedad de factores.

Estos incluyen síntomas, antecedentes médicos personales y familiares y los resultados de pruebas de imagen, análisis de sangre y posiblemente pruebas genéticas.

Obtener un diagnóstico temprano puede ayudar a una persona a acceder al tratamiento adecuado. Esto aumentará sus posibilidades de controlar la afección, mantener una buena calidad de vida y prevenir la progresión de la enfermedad.

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