Qué saber sobre el trastorno afectivo estacional

El trastorno afectivo estacional (TAE) ahora se conoce más comúnmente como trastorno depresivo mayor con patrón estacional. Es un tipo de depresión que suele afectar a personas que viven en países más alejados del ecuador. Es más común durante los meses de invierno y tiende a resolverse en primavera.

Otros nombres para el trastorno depresivo mayor con patrón estacional incluyen SAD, depresión invernal y depresión estacional.

Según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA), la afección afecta aproximadamente al 5% de las personas en los Estados Unidos.

Los síntomas pueden durar aproximadamente el 40% del año.

En este artículo, analizamos cómo se desarrolla esta afección, quiénes podrían estar en riesgo y las opciones de tratamiento disponibles.

¿Qué es SAD?

El TAE es una afección estacional que tiende a afectar a las personas durante los meses de invierno.

Las personas con SAD, o trastorno depresivo mayor con patrón estacional, experimentan síntomas de depresión con una frecuencia que aumenta gradualmente a medida que los días comienzan a acortarse. Estos síntomas mejoran lentamente a principios de la primavera, a medida que aumenta la cantidad de luz solar.

La APA sugiere que esta condición podría ocurrir cuando la exposición reducida a la luz solar desencadena un desequilibrio químico en el cerebro. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar la causa.

Los cambios estacionales en la luz solar afectan los ritmos circadianos que regulan el sentido del tiempo de una persona. Algunas personas consideran que este es su "reloj biológico interno" y la alteración del ritmo circadiano puede alterar significativamente el estado de ánimo.

Según la Escuela de Medicina de Harvard, las mujeres experimentan TAE con más frecuencia que los hombres. El TAE también se desarrolla en los jóvenes con más frecuencia que en los adultos mayores.

También es más común en personas que viven más al norte del ecuador, ya que el invierno reduce aún más las horas de luz del día en estos lugares.

Con menos frecuencia, algunas personas experimentan TAE durante los meses de verano.

Síntomas

Los síntomas del TAE son similares a los de la depresión. La principal diferencia es que los síntomas se desarrollan a medida que se acerca el invierno y se resuelven durante la primavera.

La mayoría de los síntomas de las personas ocurren y se resuelven al mismo tiempo todos los años.

Los síntomas suelen ser leves a medida que avanza el otoño y las horas de luz comienzan a declinar. La gravedad, las características y los patrones del TAE pueden variar considerablemente de una persona a otra.

Los signos y síntomas del TAE tienden a incluir:

  • sentimientos de ansiedad que no guardan proporción con su causa o desencadenante
  • sentimientos de culpa e inutilidad
  • estrés e irritabilidad
  • dificultades para tomar decisiones
  • concentración reducida
  • estado de ánimo constante bajo
  • libido reducida
  • actividad inquieta, como caminar
  • llorando, a menudo sin un desencadenante aparente
  • sensación de fatiga, incluso después de una noche de sueño completo
  • durmiendo por mucho tiempo
  • Apetito incrementado
  • Retraimiento social y un interés reducido en actividades que alguna vez proporcionaron placer.
  • dificultad para concentrarse
  • comer en exceso y posible aumento de peso
  • ideación suicida

Es posible que un médico no diagnostique esta afección en personas que experimentan TAE como efecto de factores estresantes psicosociales relacionados estacionalmente. Por ejemplo, las personas que trabajan por temporadas pueden no tener empleo durante el invierno y, como resultado, pueden presentar algunos síntomas de depresión.

Algunas personas experimentan estos síntomas durante el verano en lugar del invierno, y los síntomas se resuelven durante el invierno. Sin embargo, la presentación más común de SAD ocurre durante los meses de invierno.

Factores de riesgo

Ciertos factores pueden afectar el riesgo de una persona de desarrollar TAE. Discutimos estos con más detalle a continuación:

Sexo

Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de experimentar TAE, aunque esto puede deberse a la mayor prevalencia de depresión general entre las mujeres.

Según un resumen de 2015 en la revista Investigación y tratamiento de la depresión, los diagnósticos de TAE son cuatro veces más comunes en mujeres que en hombres.

Geografía

El Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) sugiere que vivir más lejos del ecuador puede aumentar el riesgo de desarrollar TAE.

Las personas que viven en lugares donde los días son mucho más cortos en invierno son más susceptibles.

Historia familiar

Tener parientes cercanos con antecedentes de otros tipos de depresión puede aumentar la probabilidad de que se desarrolle el TAE.

Historia personal de depresión.

Las personas con antecedentes de depresión o trastorno bipolar, así como las que actualmente tienen cualquiera de estas afecciones, tienen más probabilidades de desarrollar TAE.

Sin embargo, un médico solo llegará a un diagnóstico de TAE si los síntomas de depresión se vuelven más comunes durante una temporada en particular cada año.

Causas

Los expertos aún no están seguros de las causas exactas del TAE. Sin embargo, los estudios han señalado los siguientes factores:

Reducción de la producción de serotonina durante el invierno.

La producción de serotonina de una persona suele disminuir durante el invierno.

La serotonina es un neurotransmisor que juega un papel clave en la moderación del estado de ánimo. Se une a una proteína en particular para viajar por el cuerpo.

Los niveles de esta proteína generalmente disminuyen durante los meses de invierno para proteger a una persona contra el estrés ambiental de la temporada.

Sin embargo, un estudio longitudinal de 2016 en la revista Cerebro encontró que las personas con SAD no experimentan una disminución en los niveles de transportador de serotonina durante el invierno. El riesgo es especialmente alto en personas propensas a padecer trastornos afectivos.

Niveles de melatonina alterados

La melatonina es una hormona que influye en los patrones de sueño y el estado de ánimo.

El NIMH sostiene que la exposición reducida a la luz solar durante los días más cortos del invierno altera el equilibrio de la melatonina en el cuerpo.

Reducción de la producción de vitamina D

Un estudio de 2018 en ratas, cuyos resultados aparecen en la revista. Genes y Nutrición, encontró vínculos entre la vitamina D y la serotonina que podrían explicar la aparición de la depresión en algunas personas.

El cuerpo produce vitamina D después de la exposición a la luz solar. Recibir menos luz solar durante los meses de invierno podría explicar el ciclo de síntomas depresivos que caracterizan al TAE.

Diagnóstico

El médico puede hacer las siguientes preguntas para identificar si el TAE está presente o no:

  • ¿Cuánto tiempo ha estado experimentando la persona síntomas?
  • ¿Qué tan severos son los síntomas?
  • ¿Cómo afectan las actividades diarias?
  • ¿Ha habido cambios en los patrones de sueño o alimentación?
  • ¿Puede la persona identificar un cambio en los pensamientos y comportamientos durante las diferentes estaciones?
  • ¿Pueden proporcionar información sobre algún historial médico familiar relevante, como un familiar cercano con depresión, trastorno bipolar u otros trastornos afectivos?

Debido a que existen varios tipos de depresión, un médico puede tardar algún tiempo en diagnosticar el TAE con precisión. No se dispone de ninguna prueba médica o de laboratorio para diagnosticar esta afección. Sin embargo, el médico puede ordenar algunas pruebas de diagnóstico, incluidos análisis de sangre, para descartar otras enfermedades o afecciones subyacentes.

La APA no clasifica el TAE como un trastorno separado en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, 5.a edición (DSM-5). En cambio, SAD es un "especificador de curso".

Un profesional de la salud solo diagnosticará el TAE si una persona tiene síntomas de trastorno depresivo mayor que se desarrollan y se resuelven en momentos específicos cada año.

Tratamiento

La fototerapia puede ayudar a tratar el TAE.

Según la APA, una persona puede aliviar los síntomas del TAE aumentando su exposición a la luz solar. Por ejemplo, dar largos paseos cuando todavía hay algo de luz solar podría ayudar.

El tratamiento del TAE generalmente implica medicación, terapia y terapia de caja de luz.

Los ajustes en el estilo de vida también pueden ayudar a reducir el impacto del TAE.

Psicoterapia

Aunque el TAE parece ocurrir debido a cambios en la química del cerebro, la terapia que se enfoca en el estado de ánimo y el comportamiento también puede ayudar. La APA sugiere que este tipo de terapia puede tener un beneficio más duradero que tomar medicamentos o usar una caja de luz para controlar el estado de ánimo.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ayudar a las personas a monitorear y controlar sus reacciones a determinadas situaciones y entornos con más éxito. Si una persona puede alterar la forma en que percibe los eventos, su comportamiento también cambiará con el tiempo.

Esto puede ayudar a reducir la gravedad de sus síntomas durante la temporada en la que los efectos del TAE alcanzan su punto máximo.

Un curso de CBT generalmente incluye un programa individual de ejercicios de pensamiento y respiración para ayudar a una persona a identificar y moderar los sentimientos negativos.

Las personas pueden asistir a sesiones grupales o asociadas de CBT. Estas sesiones brindan apoyo y asesoramiento a quienes viven con personas con TAE.

Medicamento

Un proveedor de atención médica puede recetarle un antidepresivo, generalmente un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. Este tipo de medicamento aumenta los niveles de serotonina.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ahora ha aprobado el bupropión (Wellbutrin XL) para uso específico en personas que tienen SAD.

Las personas siempre deben seguir las instrucciones de su médico al tomar estos medicamentos y verificar la información de prescripción para detectar efectos secundarios y riesgos potenciales.

En este artículo, obtenga más información sobre los antidepresivos.

Terapia de luz brillante

Si los síntomas de una persona son lo suficientemente graves como para afectar la función diaria, un médico puede recomendar la terapia con luz brillante.

También conocida como fototerapia, esta intervención puede ayudar a restaurar los ritmos circadianos de una persona.

En la terapia de luz brillante, una persona se sienta frente a una caja de luz especializada durante un tiempo determinado todos los días entre principios del otoño y la primavera. Las lámparas ultravioleta, las luces de espectro completo y las lámparas de bronceado no tendrán el mismo efecto para las personas con TAE.

El NIMH recomienda participar en la exposición de la caja de luz tan pronto como sea posible después de despertarse.

En general, las personas deben recibir fototerapia durante 20 a 60 minutos al día, según la intensidad de la luz.

Opciones de estilo de vida

Algunas personas con TAE descubren que aumentar su exposición a la luz solar natural puede ayudar a aliviar los síntomas. Los ejemplos incluyen abrir persianas y cortinas, podar árboles alrededor de la casa y sentarse más cerca de la ventana durante el día.

Salir todos los días durante un largo período al aire libre puede ayudar, al igual que mantenerse social y activo. La naturaleza estacional de SAD significa que planificar las actividades antes de la temporada puede ayudar a reducir su impacto en la vida cotidiana.

De manera similar, mantener un ejercicio regular y una dieta equilibrada y nutritiva son excelentes para la salud en general. También pueden ayudar a una persona a aliviar los síntomas de ansiedad y apoyar un ciclo de sueño más regular.

Q:

¿Puede la depresión estacional convertirse en un tipo que ocurre durante todo el año?

A:

Según la APA, un profesional de la salud debe diagnosticar SAD, o trastorno depresivo mayor con patrón estacional, en episodios posteriores.

Debe haber una relación estacional entre el inicio de un episodio depresivo mayor y una época particular del año, como otoño o invierno.

Teniendo esto en cuenta, los síntomas pueden aparecer en cualquier momento y pueden persistir después de que los síntomas del episodio depresivo hayan mejorado (por ejemplo, en verano). Sin embargo, para las personas cuyo episodio comenzó en otoño o invierno y no se resolvió en el verano, sería un trastorno depresivo mayor. El registro cuidadoso de los síntomas puede ayudar al proveedor de salud mental de la persona a definir el tipo de trastorno depresivo mayor que padece y sugerir un plan de tratamiento adecuado.

Timothy J. Legg, PhD, CRNP Las respuestas representan las opiniones de nuestros expertos médicos. Todo el contenido es estrictamente informativo y no debe considerarse un consejo médico.

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