Beneficios de la vacuna contra la hepatitis B para recién nacidos

No existe cura para la infección por hepatitis B, por lo que los médicos dependen de las vacunas para ayudar a prevenirla. La hepatitis B ataca el hígado y puede provocar complicaciones potencialmente mortales sin tratamiento.

La infección por hepatitis B es una afección potencialmente grave. Según una nueva política de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), los recién nacidos ahora deben recibir su primera vacuna contra la hepatitis B en su primer día de vida.

Aunque la mayoría de la gente considera que la vacuna es crucial para la seguridad de un niño, otros se oponen a ella. En muchos casos, esta oposición se debe a desinformación o preocupación por el niño.

¿Por qué se recomienda?

La vacuna contra la hepatitis B es muy segura.

La AAP recomienda que los recién nacidos reciban su primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B dentro de las primeras 24 horas de vida.

Una razón de esto es que es posible que la madre biológica transmita la infección al bebé, lo que se conoce como infección perinatal.

Si un recién nacido contrae hepatitis B, existe una gran posibilidad de que esta infección sea crónica, lo que significa que persistirá durante mucho tiempo.

Sin tratamiento, es posible que el bebé muera por complicaciones de la infección.

Beneficios de la vacuna contra la hepatitis B

El principal beneficio de la vacuna es su eficacia. La AAP señala que si los médicos administran la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B dentro de las 24 horas posteriores al parto del bebé, tiene una efectividad del 75 al 95 por ciento para prevenir el paso de la hepatitis B de la madre biológica al bebé.

Si el recién nacido también recibe el medicamento inmunoglobulina contra la hepatitis B (IGHB) en el momento correcto y una serie de vacunas de seguimiento, la AAP estima que la tasa de infección desciende a entre 0,7 y 1,1 por ciento.

Para obtener la mejor protección posible, el bebé deberá completar la serie completa de vacunas.

¿Es seguro?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) afirman que la vacuna es muy segura. La serie completa de la vacuna proporciona el mayor nivel posible de protección contra la infección.

Algunas personas todavía expresan su preocupación por la seguridad de la vacunación. Las razones de esta preocupación pueden variar.

Parte del miedo puede deberse a investigaciones anteriores. Por ejemplo, un estudio de 2009 indicó una asociación entre la vacuna Engerix B, un tipo específico de vacuna contra la hepatitis B y un mayor riesgo de daño al sistema nervioso central (SNC) más adelante en la vida.

Sin embargo, los investigadores señalan que esta fue la excepción, no la regla. También destacan la necesidad de más estudios para validar este hallazgo.

En general, su investigación indica que la vacunación contra la hepatitis B generalmente no aumenta el riesgo de daño al SNC.

Las vacunas están sujetas a un control de seguridad constante tanto durante la producción como una vez que los médicos comienzan a administrarlas a las personas. Cualquier signo de una respuesta potencialmente peligrosa a una vacuna resultaría en un retiro inmediato.

La mayoría de las investigaciones indican que las vacunas contra la hepatitis B son una forma segura y eficaz de prevenir la infección.

Posibles efectos secundarios.

Al igual que con cualquier medicamento, la vacuna contra la hepatitis B conlleva el riesgo de efectos secundarios.

Estos efectos secundarios suelen ser muy leves. La persona puede tener fiebre leve o sentir dolor en el área de la inyección durante unos días.

Según los CDC, la vacuna contra la hepatitis B no puede causar hepatitis B. Aunque los fabricantes usan partes del virus de la hepatitis B para crear la vacuna, estas están inactivas. Solo sirven para entrenar al cuerpo a luchar contra las células específicas del virus.

Asociaciones y efectos secundarios raros

Si bien muchas personas malinterpretan o tergiversan los peligros de algunos aspectos de la vacunación, es posible que todavía existan afecciones graves que pueden estar relacionadas con la inmunización contra la hepatitis B.

Una revisión en el Revista de Medicina Preventiva e Higiene analiza estas posibles complicaciones raras. Es importante señalar que estos resultados no significan que la vacunación cause estas afecciones, sino que puede haber una asociación entre ellas.

Las posibles complicaciones incluyen:

  • el cese anormal de la respiración, llamado apnea, en bebés prematuros
  • vasculitis o inflamación de los vasos sanguíneos
  • un episodio de hipotonía-hiporrespuesta, que causa problemas musculares y piel pálida
  • púrpura trombocitopénica inmune, que causa manchas rojas en la piel

En casos muy raros, un bebé también puede tener una reacción alérgica extrema a la vacuna. Cualquier signo de anafilaxia, como que el bebé parezca tener problemas para respirar, que le salga un sarpullido o que cambie el tono de la piel, indica la necesidad de atención médica inmediata.

¿Cuáles son los riesgos de no recibir la vacuna?

Los riesgos a largo plazo de no recibir la vacuna incluyen cirrosis del hígado y cáncer de hígado.

El principal riesgo de que el bebé no reciba la vacuna es que puede contraer el virus de la hepatitis B.

La hepatitis B ataca principalmente al hígado, provocando una inflamación que puede dañar este órgano con el tiempo. Una infección aguda dura menos de 6 meses y es posible que no cause síntomas en algunas personas.

Otras personas experimentan síntomas, que pueden incluir:

  • pérdida de apetito
  • dolor en los músculos
  • dolor en las articulaciones
  • fatiga general

Muchas infecciones agudas se resuelven sin tratamiento. Si la infección persiste durante 6 meses o más, los médicos se refieren a ella como crónica. Las infecciones crónicas aumentan el riesgo de que una persona sufra daños en el hígado con el tiempo.

A medida que este daño se acumula, puede dejar cicatrices en el hígado, lo que se conoce como cirrosis. Este daño a largo plazo puede resultar en otras complicaciones, incluido el cáncer de hígado.

Según la Coalición de Acción de Inmunización, alrededor de 3,000 estadounidenses mueren cada año por insuficiencia hepática o cáncer de hígado resultante de la hepatitis B.

Quitar

Los expertos consideran que la vacuna contra la hepatitis B es segura y eficaz.

Lo ideal es que las personas reciban la vacuna a la edad más temprana posible para protegerse de contraer hepatitis B. La AAP recomienda vacunar a los recién nacidos el día de su nacimiento. Aunque la mayoría de las mujeres embarazadas se someten a pruebas de hepatitis B como parte de su atención prenatal, la prueba ocasionalmente puede dar un resultado falso negativo.

No existe cura para la hepatitis B. Incluso las personas que se recuperan de la infección pueden tener un mayor riesgo de sufrir complicaciones de salud en el futuro. Los CDC concluyen que la vacunación es la mejor manera de prevenir la hepatitis B.

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