¿Podrían estos 'interruptores moleculares' detener el cáncer de cerebro?

Podría ser posible cambiar el curso del glioblastoma, un cáncer cerebral muy agresivo, manipulando pequeñas moléculas que activan y desactivan genes dentro de las células.

Al manipular los miARN, es posible que podamos tratar mejor el glioblastoma, un tipo de cáncer cerebral muy agresivo.

Esta fue la conclusión de un estudio en el que investigadores del Reino Unido e India manipularon moléculas reguladoras de genes conocidas como microARN (miARN) en "células de glioblastoma humano".

En un artículo publicado en la revista Informes científicos, informan cómo la "sobreexpresión" de dos miARN particulares redujo la capacidad de las células cancerosas del cerebro para invadir y multiplicarse.

Los hallazgos refuerzan el caso del uso de técnicas moleculares para retrasar o revertir el progreso del glioblastoma, una "enfermedad devastadora" con pocas opciones de tratamiento, dice el coautor principal del estudio, el Dr. Arijit Mukhopadhyay, quien investiga y da conferencias sobre genética humana en la Universidad de Salford en el Reino Unido

"Observamos", agrega, "una reducción significativa de la capacidad de proliferación e invasión y un aumento de la apoptosis [muerte celular programada] de las células cancerosas cuando usamos una mayor expresión de microARN como un interruptor".

Los glioblastomas son difíciles de tratar

El glioblastoma es un cáncer agresivo que comienza en células conocidas como astrocitos. Estos forman el tejido que sostiene las neuronas que transportan y procesan información en el cerebro y la médula espinal.

La razón principal por la que el cáncer es tan agresivo es porque los astrocitos "se reproducen rápidamente" y el tejido tiene un abundante suministro de sangre. Alrededor del 15,4 por ciento de "todos los tumores cerebrales primarios" son glioblastomas.

El tratamiento del glioblastoma, que ha “permanecido estable” durante 40 años, suele consistir en cirugía con radiación y quimioterapia.

Sin embargo, los tumores pueden ser muy difíciles de extirpar con cirugía porque tienen "tentáculos" largos que pueden llegar a otras partes del cerebro.

Sin embargo, existe la esperanza de que los avances recientes en las técnicas genéticas y moleculares mejoren el "tratamiento y el resultado de este devastador tumor".

Los miARN tienen un papel en el cáncer.

Los miARN son pequeñas moléculas no codificantes dentro de las células que pueden alterar la expresión de genes específicos. Esto significa, por ejemplo, que si el gen afectado es uno que codifica una proteína, un miARN que silencia el gen podría impedir que la célula produzca la proteína.

El estudio de los miARN es un campo relativamente "nuevo y emocionante" con "profundas implicaciones" para la medicina.

Aunque todavía queda mucho por aprender sobre sus objetivos y mecanismos de acción específicos, sabemos que los miARN regulan muchos genes que controlan una gran cantidad de procesos y vías celulares.

Desde que se descubrió el primer miARN hace 30 años en lombrices intestinales, los investigadores han identificado más de 2.000 en humanos y se cree que controlan alrededor de un tercio de los “genes codificadores de proteínas” en el genoma humano.

Los estudios muestran que los miARN han alterado los "perfiles de expresión" en tumores particulares, lo que sugiere que tienen un papel en el cáncer.

También se ha demostrado que es probable que los miARN participen en el desarrollo del cáncer de colon a través de la interacción con las bacterias intestinales.

"Nuevos candidatos para el manejo de enfermedades"

En el nuevo estudio, el Dr. Mukhopadhyay y sus colegas investigaron un "grupo" de miARN que en trabajos anteriores se había encontrado que se expresaba más débilmente en el glioblastoma humano.

Usando una técnica llamada "reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real", probaron el efecto de la expresión de miARN en muestras tumorales tomadas de biopsias de pacientes.

Descubrieron que podían manipular dos miARN, llamados miR-134 y miR-485-5p, como "interruptores moleculares" para hacer que las células cancerosas actuaran más como células normales.

Señalan que "la sobreexpresión de miR-134 y miR-485-5p en células de glioblastoma humano suprimió la invasión y la proliferación, respectivamente".

Los autores concluyen que las dos moléculas pueden tener un "valor terapéutico" que progresa en el campo "hacia un mejor tratamiento y tratamiento de la enfermedad".

“Los cánceres de cerebro en adultos, especialmente el glioblastoma [son] muy agresivos con opciones de manejo muy limitadas. Esta investigación abre nuevos enfoques y candidatos para el manejo y la terapia de enfermedades ".

Dr. Arijit Mukhopadhyay

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