Todo lo que necesita saber sobre la sangre fina

Algunas personas tienen lo que se llama sangre fina. La afección significa que tienen muy pocas plaquetas, una parte de la sangre que ayuda a que se coagule. La sangre fina tiene pocos síntomas, siendo los principales sangrado excesivo y hematomas.

En total, la sangre se compone de cuatro componentes principales: plasma, glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Las plaquetas constituyen del 1 al 2 por ciento de la sangre y ayudan a que se coagule.

La sangre fina se conoce como trombocitopenia y es causada por un bajo número de plaquetas.

El nivel normal de plaquetas en la sangre se encuentra entre 150 000 y 400 000 por mililitro (ml). Si los niveles de plaquetas caen por debajo de 150.000 / ml, puede indicar sangre diluida.

Este artículo analizará las causas de la sangre líquida, los síntomas y lo que una persona puede hacer al respecto.

Causas

Una prueba de CBC puede diagnosticar sangre fina.

Las plaquetas se producen en el bazo. Una vez formadas, las plaquetas tienen una vida útil corta de entre 7 y 10 días.

La sangre fina se debe a un número bajo de plaquetas. Una variedad de factores pueden causar un recuento bajo de plaquetas, incluidos los siguientes:

Disminución de la producción de plaquetas.

Las infecciones virales, como el VIH, la hepatitis C, las paperas, la rubéola o el virus de Epstein-Barr pueden hacer que disminuya el número de plaquetas.

Los trastornos de la médula ósea, como la leucemia y el linfoma, también pueden afectar la cantidad de plaquetas que se producen.

Medicamento

Algunas personas toman medicamentos anticoagulantes para reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Dos tipos principales de medicamentos diluyen la sangre:

  • Anticoagulantes: estos incluyen heparina y warfarina, y actúan para alargar el tiempo que tarda en formarse un coágulo.
  • Medicamentos antiplaquetarios: la aspirina es un ejemplo y puede diluir la sangre y evitar que las plaquetas formen un coágulo.

Trastornos del bazo

El bazo produce plaquetas, por lo que los problemas con el bazo pueden hacer que la sangre se diluya. Las condiciones que afectan el bazo incluyen:

  • Esplenomegalia o agrandamiento del bazo.
  • Hiperesplenismo, que puede hacer que las plaquetas queden atrapadas en el bazo.

Aumento de la degradación de las plaquetas.

Ciertas afecciones autoinmunes, como la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico (LES), pueden aumentar la cantidad de plaquetas que se destruyen. Si las nuevas plaquetas no se producen lo suficientemente rápido, es posible que una persona tenga sangre líquida.

Enfermedad crónica del hígado (EPC)

La CLD reduce los niveles de trombopoyetina, que es la hormona responsable de estimular la producción de plaquetas. Los niveles bajos de trombopoyetina reducen la velocidad a la que se producen las plaquetas.

Otros hechos

También hay algunas variables fisiológicas que afectan el recuento de plaquetas:

  • Envejecimiento: el número de plaquetas puede disminuir a medida que una persona envejece.
  • Genética: algunas personas tienen recuentos de plaquetas bajos debido a factores genéticos.
  • Embarazo: los recuentos bajos de plaquetas afectan alrededor del 5 al 7 por ciento de las mujeres embarazadas, lo que provoca que la sangre fluya.

Síntomas

Una persona con sangre fina puede ser propensa a las petequias.
Crédito de la imagen: James Heilman, MD, 2016

La sangre fina no suele presentar síntomas. Por lo general, se diagnostica durante un análisis de sangre para detectar otra afección.

Los recuentos bajos de plaquetas pueden dificultar la coagulación de la sangre de lo habitual, por lo que cualquier persona que experimente un sangrado excesivo o prolongado, incluso por un corte menor, puede tener sangre líquida.

Otros signos incluyen encías sangrantes, hemorragias nasales, sangre en las heces y flujo menstrual abundante sin coágulos.

En ocasiones, una persona con sangre fina también puede ser propensa a sufrir hematomas repentinos conocidos como púrpura o hemorragias punzantes en la piel que se denominan petequias.

Diagnóstico

Un médico puede diagnosticar la sangre fina al observar el número de plaquetas en un hemograma completo o hemograma completo.

Cuando hable con un médico, es esencial que una persona le informe sobre cualquier medicamento o suplemento que pueda estar causando el adelgazamiento de la sangre. Estos incluyen analgésicos de venta libre, como la aspirina.

Sangre fina versus sangre espesa

La sangre fina presenta problemas de coagulación, cicatrización de heridas y hematomas.

Por otro lado, la sangre espesa puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y trombosis, que pueden poner en peligro la vida.

Los factores de riesgo de sangre espesa incluyen:

  • genética
  • obesidad
  • inflamación crónica
  • resistencia a la insulina y diabetes
  • opciones dietéticas, como consumir demasiado colesterol

La policitemia es una afección que hace que la sangre se espese debido a la gran cantidad de glóbulos rojos.

Los médicos pueden recetar medicamentos anticoagulantes, como heparina y warfarina, cuando la sangre es espesa y una persona tiene un mayor riesgo de coágulos sanguíneos, accidente cerebrovascular o ataque cardíaco.

Tratamiento

El tratamiento para la sangre líquida dependerá de la causa subyacente. Sin embargo, a veces el tratamiento de la causa subyacente puede no cambiar el recuento de plaquetas y la sangre permanecerá delgada.

En ocasiones, los médicos recetarán corticosteroides para tratar la sangre líquida en afecciones como la púrpura trombocitopénica idiopática (PTI). En casos graves, pueden recomendar una transfusión de plaquetas.

Cuando ver a un doctor

Es crucial consultar a un médico para obtener un diagnóstico si una persona tiene síntomas que podrían indicar sangre líquida. Un médico puede ayudar a determinar la causa subyacente y desarrollar un plan de tratamiento personalizado.

También pueden asesorar a una persona sobre cómo tomar precauciones y manejar los problemas causados ​​por la sangre líquida, incluido el sangrado excesivo.

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