Los aceites de semillas son mejores para el colesterol que el aceite de oliva

Un análisis de datos de docenas de estudios revela que reemplazar las grasas saturadas en la dieta con grasas insaturadas reduce el colesterol de lipoproteínas de baja densidad. Además, de las grasas insaturadas, los aceites de semillas como el de girasol tienen el efecto más fuerte.

¿Es el aceite de oliva o el aceite de semilla, como el de girasol, más saludable?

El Dr. Lukas Schwingshackl, del Instituto Alemán de Nutrición Humana de Potsdam-Rehbruecke, dirigió el nuevo estudio.

Este estudio fue el primero en realizar un análisis que permite evaluar en un solo modelo el impacto de varios aceites y grasas sólidas sobre los lípidos sanguíneos.

Muchos han comparado el efecto de reemplazar un alimento rico en grasas saturadas, como la mantequilla o la manteca, con uno rico en grasas insaturadas, como el aceite de oliva de origen vegetal y el girasol. Sin embargo, la evidencia hace que sea difícil averiguar cuál de los muchos aceites derivados de plantas tiene el mayor beneficio.

Con este fin, el Dr. Schwingshackl y su equipo utilizaron una técnica estadística llamada metanálisis en red, que está ganando terreno en la investigación de la salud como una forma de obtener evidencia de enormes cantidades de datos mediante el uso de "comparaciones directas e indirectas".

Metanálisis de redes

Los investigadores utilizan el metanálisis en red para encontrar respuestas que, de otro modo, solo podrían abordarse en "estudios gigantes" que comparan el efecto de muchas intervenciones diferentes en un único resultado.

"La belleza de este método", explica el Dr. Schwingshackl, "es que puede comparar muchas intervenciones diferentes simultáneamente".

El resultado final, agrega, es que "se puede decir" cuál de los aceites es mejor para el "resultado específico".

El método, por ejemplo, permite inferir indirectamente una comparación de la mantequilla con el aceite de girasol analizando los resultados de dos ensayos: uno que probó la mantequilla contra el aceite de oliva directamente y otro que probó el girasol contra el aceite de oliva directamente.

Los nuevos hallazgos aparecen en un artículo que ahora se publica en el Revista de investigación de lípidos.

Un factor de riesgo cardiovascular modificable

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares son las principales causas de muerte en todo el mundo y lo han sido durante 15 años. En 2016, 15,2 millones de personas murieron a causa de estas enfermedades cardiovasculares.

En los antecedentes de su estudio, los investigadores explican que la dislipidemia, o niveles sanguíneos anormales de lípidos como el colesterol, es un factor de riesgo cardiovascular importante que las personas pueden modificar.

"Está bien establecido", señalan, que reemplazar los ácidos grasos saturados con ácidos grasos monoinsaturados o poliinsaturados reduce el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), el "tipo malo", que es un "fuerte factor de riesgo" para enfermedad cardiovascular.

Para su metanálisis en red, buscaron en bases de datos que se remontan a 1980 en busca de estudios que hubieran comparado el efecto de diferentes tipos de grasas alimentarias sobre los lípidos en sangre.

Los investigadores encontraron 55 estudios que coincidían con sus criterios de inclusión. Estos habían evaluado el impacto en los niveles sanguíneos de varios lípidos de consumir la "misma cantidad de calorías" de dos o más tipos de grasas o aceites sólidos durante un mínimo de 3 semanas.

Su análisis comparó el efecto de 13 aceites y grasas sólidas: aceite de cártamo, aceite de girasol, aceite de colza, aceite de linaza, aceite de oliva, aceite de cáñamo, aceite de maíz, aceite de coco, aceite de palma, aceite de soja, mantequilla, grasa de res y manteca de cerdo.

Los aceites de semillas fueron los "mejores resultados"

El Dr. Schwingshackl informa que los "mejores resultados" fueron el aceite de cártamo, el aceite de girasol, el aceite de colza y el aceite de linaza. En contraste, "las grasas sólidas como la mantequilla y la manteca de cerdo son la peor opción para el LDL", agrega.

Él y sus colegas señalan que su enfoque tiene limitaciones, y que estas deben tenerse en cuenta al interpretar los resultados. Por un lado, se centraron en los niveles de lípidos y no en los resultados de la enfermedad.

“Este no es un resultado clínico difícil”, continúa advirtiendo el Dr. Schwingshackl. "El LDL es un factor de riesgo causal de enfermedad coronaria, pero no es una enfermedad coronaria".

Además, los autores creen que el método no fue lo suficientemente sólido como para elegir un "ganador" de la lista de aceites de semillas.

El hecho de que los aceites que mostraban mayor beneficio sobre los niveles de colesterol LDL no fueran necesariamente los que mostraban un impacto similar sobre otros tipos de lípidos, como el colesterol HDL y los triglicéridos, también complicaba la cuestión.

Sin embargo, como sería casi imposible llevar a cabo una prueba en la que se requiera que las personas consuman solo un tipo de grasa dietética durante varios años, estos métodos ofrecen la mejor alternativa.

“Algunas personas de países mediterráneos probablemente no estén tan contentas con este resultado, porque preferirían ver el aceite de oliva en la parte superior. Pero este no es el caso."

Dr. Lukas Schwingshackl

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