¿Cuáles son los riesgos de tener demasiado líquido amniótico?

Las mujeres experimentan polihidramnios cuando demasiado líquido amniótico rodea al feto en el útero. Este exceso de líquido puede aumentar ligeramente el riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto. Como resultado, los médicos generalmente controlan los niveles de líquidos con regularidad hasta que la mujer está lista para dar a luz.

La cantidad de líquido amniótico en el útero aumenta de manera constante hasta alrededor de 1 cuarto en la semana 36 de embarazo. Después de este tiempo, la cantidad de líquido tiende a disminuir.

En este artículo, analizamos los signos y síntomas de tener demasiado líquido amniótico. También cubrimos las posibles causas y los riesgos potenciales para la mujer y el bebé.

¿Qué es el polihidramnios?

La cantidad de líquido amniótico en el útero debe disminuir después de la semana 36 de embarazo.

El polihidramnios o hidramnios se refiere a una cantidad excesiva de líquido amniótico alrededor del feto en el útero.

Los riñones del feto producen el líquido amniótico, que fluye hacia el útero a través de la orina del feto.

Luego, el feto traga el líquido y lo reabsorbe con sus movimientos respiratorios. Este acto de tragar ayuda a equilibrar la cantidad de líquido amniótico en el útero.

Este proceso mantiene un equilibrio dinámico entre la producción y la absorción de líquido amniótico. Cuando una interrupción afecta el equilibrio, pueden surgir complicaciones para la mujer y el feto.

Signos y síntomas

Las mujeres con polihidramnios a menudo no presentan signos ni síntomas. Cuando se presentan síntomas, pueden incluir dificultad para respirar, contracciones prematuras o, si el polihidramnios es severo, dolor en el abdomen.

Cuando el útero es más grande de lo esperado para la edad del feto, esto podría indicar que hay demasiado líquido amniótico. Por lo general, una mujer puede notar que su vientre está creciendo muy rápidamente.

Causas

El polihidramnios puede desarrollarse por varias razones, como:

  • embarazos múltiples, que son aquellos con dos o más fetos en el útero
  • diabetes materna, que los médicos también denominan diabetes gestacional
  • el feto tiene dificultad para tragar el líquido amniótico
  • el feto produce una mayor cantidad de orina
  • malformaciones congénitas, como un bloqueo del tracto gastrointestinal o urinario del feto, o un desarrollo anormal del cerebro y la médula espinal
  • problemas que afectan la estructura genética, los pulmones o el sistema nervioso del feto
  • una infección en el feto
  • anemia o falta de glóbulos rojos en el feto

A veces, es posible que un médico no encuentre una causa para el polihidramnios.En estos casos, describirían la causa como idiopática.

Riesgos y complicaciones

Las contracciones prematuras pueden ser un signo de polihidramnios.

La investigación ha relacionado el polihidramnios con un mayor riesgo de ciertas complicaciones tanto para la mujer como para el bebé.

Las posibles complicaciones para la mujer incluyen:

  • trabajo más largo
  • contracciones prematuras que conducen a un parto prematuro
  • separación prematura de la placenta de la pared del útero
  • el agua se rompe demasiado pronto
  • respiración dificultosa
  • Relajación excesiva y falta de tono del útero después del parto.
  • sangrado incontrolado después del parto

Las posibles complicaciones para el bebé incluyen:

  • anomalías congénitas
  • tamaño o posicionamiento anormales, lo que puede provocar dificultades con el parto
  • Posicionamiento peligroso del cordón umbilical, que puede hacer que el cordón quede atrapado contra el feto, limitando el suministro de oxígeno.
  • en los casos más graves, muerte

Diagnóstico

Los médicos diagnostican polihidramnios antes de que nazca el bebé. Para hacer un diagnóstico, realizarán un examen de ultrasonido. Usando ondas de ultrasonido, miden la cantidad de líquido amniótico en el útero y buscan cualquier anomalía fetal.

Los médicos también pueden evaluar a la mujer para detectar problemas que puedan causar polihidramnios. Estas pruebas pueden incluir:

  • análisis de sangre para detectar diabetes o infección materna
  • un procedimiento llamado amniocentesis, en el que un médico toma una muestra de líquido amniótico del útero y la envía a un laboratorio para su análisis genético

Tratamiento

Para tratar el polihidramnios, los médicos intentan reducir la cantidad de líquido amniótico en el útero. Esto puede prolongar el embarazo y mejorar el bienestar de la mujer.

Un médico puede usar uno de los siguientes métodos para reducir el volumen de líquido:

  • Amniocentesis de reducción, también llamada amniorreducción. Este es un procedimiento en el que los médicos extraen líquido del útero. Sin embargo, la comunidad médica aún no ha llegado a un acuerdo sobre la cantidad de líquido que se debe extraer o la rapidez con la que se debe extraer.
  • Medicamentos. Estos podrían incluir inhibidores de la prostaglandina sintetasa o sulindac, que es un fármaco antiinflamatorio no esteroideo.

El polihidramnios puede aumentar el riesgo de complicaciones, por lo que los médicos suelen controlar al feto con atención, a partir de las 32 semanas de embarazo.

Resumen

Polihidramnios es el término médico que se usa para referirse a tener demasiado líquido amniótico en el útero. Tiene varias causas posibles, que incluyen diabetes materna, embarazos múltiples o anomalías en el feto. En algunos casos, los médicos no pueden identificar la causa.

Las mujeres con polihidramnios pueden experimentar contracciones prematuras, trabajo de parto más prolongado, dificultades para respirar y otros problemas durante el parto. La afección también puede causar complicaciones para el feto, incluidos problemas anatómicos, mala posición y, en casos graves, la muerte.

El tratamiento tiene como objetivo eliminar el exceso de líquido amniótico. Un médico puede extraer líquido en un procedimiento llamado amniorreducción o puede recomendar medicamentos. En la mayoría de los casos, los médicos controlarán cuidadosamente al feto para detectar signos de complicaciones.

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