Lo que hay que saber sobre la asfixia con la saliva.

Mucha gente ha experimentado la sensación de que el agua baja por la tubería equivocada. A veces, esto sucede con la saliva. Atragantarse con la saliva puede ser aterrador y, para las personas con ciertos problemas de salud, puede ser peligroso. Las personas sanas generalmente pueden toser saliva si se ahogan con ella.

Las glándulas salivales producen saliva para lubricar la boca y la garganta, iniciar el proceso de descomposición de los alimentos y facilitar la deglución.

Las personas normalmente tragan saliva inconscientemente durante el día. A veces, sin embargo, una persona puede inhalar saliva accidentalmente. La saliva también puede acumularse en la garganta, dificultando la respiración.

Sin embargo, ciertas afecciones neurológicas, musculares y respiratorias pueden dificultar la tos o afectar la capacidad de una persona para tragar. En algunos casos, es posible que una persona deba tomar medidas proactivas para ayudar a eliminar la saliva y otras secreciones de la garganta.

Varios factores superpuestos pueden hacer que una persona se atragante con la saliva. La disfagia, o dificultad para tragar, es la razón principal por la que la mayoría de las personas se ahogan con la saliva. Varias condiciones médicas pueden causar disfagia.

En este artículo, discutimos las principales causas de la asfixia con saliva y algunos métodos de prevención.

Ubicación de la tráquea

Atragantarse con la saliva puede ser alarmante.

Muchas personas han tenido la incómoda experiencia de atragantarse temporalmente con la saliva. Esto puede parecer como si la saliva hubiera caído por el conducto equivocado.

La tráquea está justo al lado del esófago, o el tubo por el que viajan los alimentos. Normalmente, un pequeño colgajo de cartílago llamado epiglotis evita que las personas inhalen alimentos, saliva y agua.

Sin embargo, a veces, la epiglotis no cierra completamente la tráquea, lo que puede hacer que una persona inhale saliva, agua o alimentos.

Las personas sanas generalmente pueden toser la saliva de nuevo. Sin embargo, es posible que las personas con afecciones musculares o neurológicas no puedan hacerlo.

Las personas son más propensas a ahogarse con la saliva cuando hablan mientras tragan. Esto se debe a que hablar requiere aire, por lo que la epiglotis no puede cerrar completamente la tráquea cuando una persona habla.

Disfagia

Algunas condiciones médicas hacen que una persona se atragante con la saliva. La razón más común por la que las personas se ahogan con la saliva es que tienen dificultad para tragar. Esto les dificulta despejar las vías respiratorias tragando saliva y otras sustancias que secretan las vías respiratorias.

La disfagia dificulta que las personas traguen. Algunos encuentran doloroso tragar, mientras que otros tienen problemas para coordinar los muchos músculos involucrados en tragar. La disfagia es un síntoma, no un diagnóstico. Otra condición suele causar disfagia.

Los médicos han identificado dos tipos principales de disfagia:

  • Disfagia orofaríngea: causa problemas para tragar que afectan la garganta y la parte superior del esófago. Los problemas neurológicos y musculares suelen causar este tipo de disfagia. Por ejemplo, el daño a los nervios craneales en el cerebro puede afectar su capacidad para comunicar señales de deglución a la garganta.
  • Disfagia esofágica: este tipo causa problemas en la parte inferior del esófago. Los problemas estructurales pueden dañar el esófago y desencadenar este tipo de disfagia. Por ejemplo, es posible que una persona con tejido cicatricial en la parte posterior de la garganta no pueda tragar normalmente. Las infecciones también pueden debilitar el esófago, dificultando la deglución. Las personas con este tipo de disfagia pueden sentir como si algo estuviera atorado en la garganta.

Algunas afecciones que pueden causar disfagia incluyen:

  • afecciones neurológicas como la enfermedad de Parkinson y la demencia
  • trastornos musculares
  • paladar hendido

A veces, es posible que un médico no pueda identificar una causa específica de disfagia. Cuando esto sucede, llaman a la condición disfagia idiopática.

Problemas de salud pulmonar

Tener neumonía puede aumentar el riesgo de atragantarse con la saliva.

Los problemas de salud pulmonar pueden causar disfagia, lo que dificulta la deglución.

Algunos problemas de salud pulmonar también hacen que el cuerpo produzca más saliva y moco, al tiempo que dificulta que una persona tosa o trague. Cuando esto sucede, una persona puede ahogarse con saliva o moco.

La fibrosis quística, por ejemplo, es una afección genética que puede causar la acumulación de saliva y mucosidad espesa y pegajosa en los pulmones y la garganta. Una persona puede ahogarse o tener problemas para respirar si no puede toser este moco.

Otras afecciones, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la neumonía, también pueden aumentar el riesgo de atragantarse con la saliva.

Un médico puede recomendar ejercicios de respiración y estrategias de limpieza de las vías respiratorias para personas con afecciones pulmonares. En algunos casos, una persona puede requerir un tubo de respiración.

Trastornos musculares

Las condiciones que debilitan los músculos pueden aumentar el riesgo de atragantarse con la saliva al dificultar la tos de una persona.

Algunas afecciones musculares también pueden dañar el esófago, lo que dificulta la expulsión de la saliva y cualquier otra cosa que una persona trague hacia el estómago.

La distrofia muscular, por ejemplo, provoca un debilitamiento progresivo de los músculos del cuerpo. Cuando este trastorno afecta la garganta o el esófago, puede dificultar la deglución y provocar que la persona se atragante con la saliva.

El tratamiento adecuado para los trastornos musculares depende del trastorno. Algunas personas se benefician de la fisioterapia, mientras que otras pueden necesitar medicamentos.

Condiciones neurologicas

Incluso cuando los músculos de una persona funcionan bien y son físicamente capaces de tragar, los problemas neurológicos pueden hacer que se atragante con la saliva o cualquier otra cosa que trague.

La enfermedad de Parkinson, por ejemplo, daña la capacidad del cerebro para enviar señales a partes del cuerpo que afectan la movilidad. Esto puede causar problemas para tragar y asfixia.

Las afecciones neurológicas que afectan la cognición, como la demencia, también pueden hacer que una persona se atragante con la saliva. Es posible que las personas con lesiones cerebrales traumáticas o lesiones de la médula espinal tampoco puedan tragar normalmente.

Muchas afecciones neurológicas empeoran progresivamente con el tiempo. El tratamiento puede ser un desafío y puede cambiar a medida que evoluciona la afección. Algunas personas con afecciones neurológicas ven mejoras con la deglución o la terapia del habla.

Vía aérea inmadura

Los recién nacidos y los bebés pequeños tienen más probabilidades de asfixiarse, ya que sus vías respiratorias aún se están desarrollando. Los bebés prematuros son más vulnerables a las infecciones y los trastornos respiratorios. Estas condiciones pueden aumentar el riesgo de asfixia.

Los cuidadores deben discutir las preocupaciones respiratorias con un médico y consultar inmediatamente a un pediatra cuando surja cualquier signo de dificultad respiratoria. La respiración ruidosa, el aleteo de las fosas nasales y el colapso del pecho al respirar pueden ser signos de una emergencia respiratoria. Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias.

Factores de riesgo y prevención

La terapia del habla puede ayudar a algunas personas que se atragantan con la saliva.

Aunque cualquier persona puede atragantarse con la saliva debido a la proximidad de la tráquea al esófago, algunas afecciones médicas aumentan la probabilidad de atragantamiento.

Algunas estrategias que pueden prevenir la asfixia en personas vulnerables incluyen:

  • aspiración regular de las vías respiratorias
  • ejercicios de respiración
  • deglución o terapia del habla

Si una persona se atraganta con la saliva, anímela a toser. Si no pueden toser o parecen no poder respirar, llame al 911. Es posible que un médico o paramédico necesite succionar las vías respiratorias para ayudarlos a respirar nuevamente.

Quitar

Muchas personas se preocupan por los peligros de atragantarse con la saliva, porque puede ser doloroso y provocar sentimientos de miedo.

Las personas con sistemas respiratorios y neurológicos en funcionamiento no deben preocuparse por ahogarse con la saliva. Sin embargo, para las personas con disfagia u otros factores de riesgo, la asfixia presenta un peligro legítimo.

Estas personas deben trabajar con un médico para diseñar un plan para reducir el riesgo de asfixia.

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