Cómo tratar y prevenir una perforación de oreja infectada

Un piercing es una herida abierta que requiere tiempo y cuidado para sanar. Las perforaciones de cartílago suelen tardar más en sanar y son más propensas a las infecciones que las perforaciones del lóbulo de la oreja. Incluso cuando una persona sigue las instrucciones de cuidados posteriores, aún pueden producirse infecciones.

Un piercing en la oreja infectado también puede desarrollarse años después de que una persona se hizo el piercing original. Por lo general, las infecciones son leves y las personas pueden tratarlas en casa sin complicaciones.

Tocar el piercing con demasiada frecuencia con las manos sucias o no limpiar el área puede provocar infecciones. Además, es posible que los aretes demasiado ajustados no permitan que la herida respire y sane.

En este artículo, aprenda sobre los síntomas de una perforación de oreja infectada, así como las opciones de tratamiento y cómo prevenir infecciones en el futuro.

Síntomas

La hinchazón y la sensibilidad alrededor de un piercing pueden ser síntomas de un piercing en la oreja infectado.

Los síntomas de una perforación de oreja infectada incluyen:

  • hinchazón
  • enrojecimiento
  • dolor
  • sensibilidad
  • incendio
  • Comezón
  • descarga amarilla

Tratamiento

Por lo general, las personas pueden tratar las infecciones leves en casa. Algunas infecciones son más difíciles de controlar que otras y pueden necesitar antibióticos.

La hospitalización es rara, pero puede ocurrir si una persona tiene una infección grave en una perforación del cartílago.

Para cuidar infecciones menores, una persona puede seguir estos pasos:

  1. Lávese las manos antes de tocar, limpiar o manipular el pendiente.
  2. Limpie el sitio de la perforación con solución salina estéril o agua destilada combinada con sal tres veces al día.
  3. La mayoría de los profesionales de la salud y los piercings advierten contra el uso de alcohol, ungüentos antibióticos o peróxido de hidrógeno, ya que pueden irritar la piel y retrasar la curación.
  4. No quite el pendiente, ya que esto puede permitir que el orificio se cierre y atrape la infección.
  5. Siempre limpie ambos lados del lóbulo de la oreja y seque con una toalla de papel limpia.

Continúa con este regimiento hasta que la perforación se haya curado por completo.

Es mejor consultar a un médico para recibir tratamiento si:

  • la infección no mejora en unos pocos días
  • hay fiebre junto con la infección
  • la infección se propaga
  • el pendiente no se mueve
  • el pendiente se incrusta en la piel

Prevención

El primer paso para evitar la infección es acudir a un profesional para que se haga un piercing en lugar de perforar la oreja en casa.

Para las perforaciones que no están en el lóbulo de la oreja, las agujas son más seguras que usar una pistola perforadora. La higiene es igualmente importante para ambos métodos de perforación y los protocolos de cuidados posteriores son los mismos.

Es vital seguir cuidadosamente las instrucciones de cuidado posterior del perforador. Limpiar las orejas dos veces al día con agua salina esterilizada o el enjuague proporcionado por el perforador.

Evite jugar o manipular excesivamente el pendiente. Tenga cuidado de que no quede atrapado en la ropa al vestirse.

Es posible que una persona necesite dormir de un lado para evitar aplastarse la oreja mientras se está curando.

Infecciones en piercings antiguos.

Una persona debe buscar atención médica si una infección no mejora o si se presenta fiebre. Crédito de la imagen: James Heilman, 2016

Los síntomas de las infecciones en los piercings viejos son los mismos que en los nuevos.

Para tratar una infección en un piercing antiguo, las personas deben limpiar el arete y ambos lados de la oreja con solución salina y manipularlo con las manos limpias.

Si la infección no mejora, se propaga o se presenta fiebre, la persona debe buscar atención médica.

Si los signos o síntomas de infección ocurren con frecuencia, las personas deben considerar comprar solo joyas hipoalergénicas, ya que pueden estar reaccionando a los aretes.

Cuando quitarse un piercing

Si una nueva perforación está infectada, es mejor no quitarse el pendiente. Quitar la perforación puede permitir que la herida se cierre, atrapando la infección dentro de la piel. Por esta razón, es aconsejable no quitarse un pendiente de una oreja infectada a menos que lo recomiende un médico o un perforador profesional.

Una vez que la herida ha sanado, por lo general después de 2 a 3 meses en el caso de la perforación del lóbulo de la oreja o más tiempo en la perforación del cartílago, una persona puede quitarse un pendiente de manera segura.

Resumen

Al adquirir un pendiente nuevo, es fundamental que las personas se lo hagan un perforador profesional con excelentes prácticas de higiene. Además, siempre deben seguir cuidadosamente las instrucciones de cuidados posteriores hasta que la herida haya cicatrizado.

La mayoría de los piercings de oreja infectados se pueden tratar en casa y mejorarán en unos pocos días, aunque, en algunos casos, pueden ser necesarios antibióticos. Si los síntomas no mejoran, la infección se propaga o hay otros síntomas, la persona debe hablar con un médico.

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