Qué saber sobre la colitis isquémica

La colitis isquémica ocurre cuando no fluye suficiente sangre al colon, también conocido como intestino grueso. Es más probable que ocurra en personas mayores de 60 años, que fuman cigarrillos o tienen diabetes.

La colitis isquémica es el tipo más común de isquemia intestinal y representa 1 de cada 2000 ingresos hospitalarios.

Los síntomas de la colitis isquémica incluyen dolor, sensibilidad y problemas digestivos. A menudo se confunde con la enfermedad del intestino irritable (EII) u otros problemas gastrointestinales.

La afección puede desarrollarse con el tiempo (crónica) o aparecer repentinamente (aguda). A veces, la colitis isquémica crónica puede curarse por sí sola, pero es posible que algunas personas aún necesiten tratamiento para prevenir infecciones o daños en el colon.

La colitis isquémica que aparece repentinamente se considera una emergencia médica y requiere atención urgente.

Este artículo describe las causas y los síntomas de la colitis isquémica, junto con las opciones de tratamiento disponibles.

Síntomas

Una persona con colitis isquémica generalmente experimentará calambres y dolor de estómago.

El síntoma más típico de la colitis isquémica son los calambres y el dolor de estómago. El dolor puede ser leve o moderado y, a menudo, se presenta repentinamente. Por lo general, el dolor se presenta en el lado izquierdo del abdomen.

Algunas personas pueden notar sangre en las heces, pero el sangrado excesivo sugiere otra afección, como la enfermedad de Crohn o el cáncer.

Otros síntomas de la colitis isquémica incluyen:

  • dolor de estómago después de las comidas
  • ternura en el estómago
  • una necesidad urgente de defecar
  • Diarrea
  • vomitando
  • náusea

El riesgo de complicaciones es mayor cuando los síntomas se desarrollan en el lado derecho del estómago y el dolor en esta área también puede ser más intenso. El dolor en el lado derecho sugiere un bloqueo en las arterias que conducen al intestino delgado y al colon.

Causas

La falta de flujo sanguíneo al colon causa colitis isquémica. Esta falta de flujo sanguíneo (isquemia) puede ocurrir por muchas razones.

En personas con enfermedad de las arterias coronarias (CAD) o enfermedad vascular periférica (PVD), el suministro de sangre inadecuado puede resultar de un endurecimiento de las arterias mesentéricas que conducen a los intestinos.

Otros factores que contribuyen a la colitis isquémica incluyen:

  • coágulos de sangre en las arterias que van a los intestinos
  • presión arterial muy baja (hipotensión)
  • obstrucciones intestinales debido a tejido cicatricial, tumores o hernias
  • afecciones que afectan la sangre, incluidas vasculitis y anemia de células falciformes
  • procedimientos quirúrgicos que involucran el corazón, los vasos sanguíneos, el colon o áreas circundantes
  • uso de cocaína o metanfetaminas
  • cáncer de colon, en casos raros

En raras ocasiones, los medicamentos pueden causar colitis isquémica, que incluyen:

  • antibioticos
  • medicamentos de quimioterapia
  • medicamentos para el corazón
  • Terapia hormonal
  • tratamientos del síndrome del intestino irritable (SII)
  • medicamentos para la migraña
  • pseudoefedrina

Factores de riesgo

Las personas mayores de 60 años tienen mayor riesgo de coiltis isquémica, ya que sus arterias se endurecen con la edad.

Ciertos factores aumentan la probabilidad de que una persona desarrolle colitis isquémica. Éstos incluyen:

Edad. Los adultos mayores de 60 años corren mayor riesgo, posiblemente porque las arterias tienden a endurecerse con la edad.

Anormalidades de la coagulación. Los trastornos como el factor V Leiden aumentan el riesgo de coágulos sanguíneos.

Otras condiciones médicas. La diabetes, la insuficiencia cardíaca congestiva y la presión arterial baja aumentan el riesgo de colitis isquémica.

Cirugía previa. Las personas que se han sometido previamente a una cirugía que afecta la aorta o el abdomen tienen un riesgo mayor que otras de desarrollar colitis isquémica.

Ejercicio intenso. Participar en actividades extenuantes, como correr un maratón, puede limitar el flujo sanguíneo al colon.

Tratamiento

El tratamiento de la colitis isquémica depende de su gravedad.

Los casos leves pueden resolverse en unos pocos días. Si se requieren tratamientos, incluyen:

  • antibióticos, para prevenir infecciones
  • una dieta líquida
  • líquidos intravenosos, para prevenir la deshidratación
  • medicación para aliviar el dolor

Otras formas de controlar la afección incluyen:

  • tratar afecciones médicas subyacentes, incluida la diabetes y la insuficiencia cardíaca congestiva
  • evitar medicamentos que causan vasoconstricción (estrechamiento de los vasos sanguíneos)

La colitis isquémica aguda es una emergencia médica. Los tratamientos incluyen medicamentos como trombolíticos para los coágulos sanguíneos o vasodilatadores para ensanchar las arterias estrechas.

Por lo general, se realizan colonoscopias de seguimiento para verificar la curación y las complicaciones.

La colitis isquémica grave que no responde a otros tratamientos puede requerir cirugía. Se estima que el 20 por ciento de las personas con la afección necesitarán algún tipo de intervención quirúrgica.

Las personas con afecciones médicas subyacentes tienen más probabilidades de necesitar cirugía.

Los cirujanos pueden operar para:

  • reparar el daño al colon
  • evitar un bloqueo en las arterias mesentéricas
  • eliminar tejido cicatricial

Diagnóstico

Una ecografía puede ayudar a diagnosticar la colitis isquémica en una persona.

La colitis isquémica comparte síntomas con otros trastornos digestivos, en particular las enfermedades inflamatorias del intestino, que incluyen la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Esto puede complicar el diagnóstico.

Después de tomar un historial médico, un médico puede ordenar pruebas de imágenes para confirmar un diagnóstico y descartar otras afecciones. Las pruebas de diagnóstico por imágenes que se utilizan para diagnosticar la colitis isquémica incluyen:

  • Ecografía o tomografía computarizada abdominal. Tanto la ecografía como las tomografías computarizadas permiten a los médicos ver imágenes del colon y los intestinos.
  • Angiograma mesentérico. Una prueba de angiografía mesentérica utiliza rayos X para detectar obstrucciones dentro de las arterias que suministran sangre a los intestinos.

Otras pruebas de diagnóstico incluyen:

    • Prueba de sangre. Si un análisis de sangre muestra un recuento alto de glóbulos blancos, sugiere colitis isquémica aguda.
    • Análisis de las heces. Una muestra de heces puede ayudar a identificar si una infección está causando los síntomas.
    • Colonoscopia. Una colonoscopia implica la inserción de un tubo flexible en el recto hasta el colon. El tubo tiene una luz y una cámara que le permiten al médico ver imágenes del colon.

Complicaciones

La complicación más grave de la colitis isquémica es la gangrena (muerte del tejido). La gangrena es el resultado de una pérdida de flujo sanguíneo al tejido y puede poner en peligro la vida. Las personas que experimentan gangrena necesitan cirugía para eliminar la obstrucción y el tejido dañado.

Otras complicaciones incluyen:

  • un agujero o perforación en el intestino
  • obstrucción intestinal llamada estenosis isquémica
  • inflamación intestinal llamada colitis ulcerosa segmentada
  • peritonitis, que es una inflamación del revestimiento abdominal
  • sepsis, una infección bacteriana potencialmente mortal que se propaga por el torrente sanguíneo

panorama

La mayoría de las personas con colitis isquémica crónica se recuperan con medicamentos, y las que padecen colitis isquémica grave pueden someterse a una cirugía. Es posible que las personas deban hacer algunos cambios en el estilo de vida para evitar que la afección regrese.

Algunos ejemplos de cambios útiles en el estilo de vida incluyen dejar de fumar, hacer ejercicio con regularidad y llevar una dieta equilibrada. Es posible que las personas deban dejar de tomar medicamentos que contribuyen a la colitis isquémica, con el consejo de un médico.

La colitis isquémica aguda tiene un pronóstico más precario y una tasa de mortalidad más alta que la colitis isquémica crónica porque a menudo causa gangrena. El tratamiento médico rápido es crucial en casos agudos.

Las personas que experimentan síntomas de colitis isquémica deben consultar a un médico de inmediato para mejorar el pronóstico y reducir el riesgo de complicaciones. Las personas no deben ignorar las heces con sangre. Busque atención médica de emergencia si tiene un dolor abdominal intenso que le dificulta sentarse o sentirse cómodo.

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