Hiposmia: ¿Por qué la gente pierde el sentido del olfato?

La hiposmia ocurre cuando una persona pierde parte o todo el sentido del olfato. Puede resultar desconcertante para un individuo, pero también puede tener implicaciones más serias.

Los científicos dicen que el sistema olfativo humano, que gobierna el sentido del olfato, puede detectar entre 10,000 y 100 mil millones de olores diferentes.

El sentido del olfato puede ayudar a crear y recordar recuerdos, y puede aumentar el placer de muchas experiencias cotidianas, mejorando la calidad de vida de una persona.

La información olfativa también juega un papel crucial para mantener a una persona físicamente segura. La pérdida del sentido del olfato puede aumentar el riesgo de no notar señales de advertencia, como olor a gas, fuego o comida en mal estado. También puede indicar una afección más grave que necesita atención médica.

Según los Institutos Nacionales de Salud, el 12% de los adultos en los Estados Unidos tienen alguna pérdida del sentido del olfato. Este problema se vuelve más común con la edad.

Causas

La hiposmia se refiere a la pérdida del sentido del olfato.

Las posibles causas de hiposmia incluyen:

  • alergias
  • una herida en la cabeza
  • infecciones, como la gripe
  • pequeños crecimientos llamados pólipos en la nariz o los senos nasales
  • un tabique nasal desviado
  • problemas crónicos de los senos nasales
  • de fumar
  • un desequilibrio hormonal
  • problemas dentales

Algunos medicamentos también pueden afectar el sentido del olfato.

Éstos incluyen:

  • varios antibióticos, que incluyen ampicilina y tetraciclina
  • algunos antidepresivos, como amitriptilina
  • ciertos antihistamínicos, como loratadina

Otros factores que podrían contribuir a la pérdida del sentido del olfato incluyen:

  • exposición prolongada a ciertos productos químicos
  • fumar tabaco
  • el uso de drogas recreativas, como la cocaína
  • tratamiento con radiación para cánceres de cabeza y cuello

Condiciones relacionadas

La hiposmia puede ser un signo de una afección subyacente.

La hiposmia también puede ser un signo de otros problemas de salud, incluidas las siguientes afecciones neurológicas:

  • Enfermedad de Parkinson
  • esclerosis múltiple (EM)
  • Enfermedad de Alzheimer

Los hallazgos de un estudio de 2013 de 50 personas sugirieron que el 40% de las personas con EM pueden tener al menos una pérdida parcial del sentido del olfato.

Un sentido del olfato reducido no significa necesariamente que una persona desarrollará una de estas afecciones, pero algunos expertos han sugerido que una prueba de detección del olfato podría ayudar al diagnóstico temprano.

Otras condiciones que pueden afectar el sentido del olfato incluyen:

  • obesidad
  • Diabetes tipo 1
  • Alta presión sanguínea
  • desnutrición

Los investigadores también han descubierto que las personas con diabetes tipo 1 pueden tener problemas para detectar y distinguir los aromas.

Un estudio mostró que cuanto más malestar experimentaban estas personas como resultado del daño del nervio diabético, llamado neuropatía diabética, más problemas tenían con su sentido del olfato.

Otros cambios en el sentido del olfato.

La hiposmia es la pérdida parcial del sentido del olfato, pero algunas personas pueden experimentar otros problemas con este sentido.

Por ejemplo, la anosmia es la pérdida completa del sentido del olfato.

Algunas personas tienen anosmia desde el nacimiento, pero a veces puede ser el resultado de una lesión en la cabeza, un problema con los conductos nasales, como una enfermedad nasal o sinusal inflamatoria crónica, o una infección viral grave del tracto respiratorio superior.

Otros tipos de disfunción del olfato son:

  • La parosmia, que es cuando la percepción de los olores se distorsiona, por lo que los olores que solían ser agradables comienzan a parecer desagradables o un olor parece cambiar de intensidad.
  • Phantosmia, que es cuando una persona cree que puede oler algo, pero en realidad no está allí.

Progresión

La hiposmia que se debe a una alergia estacional o un resfriado generalmente mejora sin tratamiento, pero algunos medicamentos y tipos de terapia para volver a entrenar el sentido del olfato pueden ayudar.

Si una persona pierde el sentido del olfato después de una lesión en la cabeza o una lesión inflamatoria significativa en el sistema olfativo, es posible que no sea posible una recuperación completa.

Según la Fundación Anosmia, hasta un 22% de los casos no tienen una causa clara.

Diagnostico y tratamiento

Un examen físico puede revelar el motivo de la hiposmia.

Si una persona comienza a perder la capacidad de oler sin razón aparente, debe buscar ayuda médica, especialmente si el cambio es repentino y severo.

Un médico realizará un examen físico. Revisarán los conductos nasales, los senos nasales y las estructuras circundantes.

También le preguntarán sobre el historial médico de la persona, especialmente el de problemas de las vías respiratorias superiores, y si está experimentando algún otro síntoma.

Un especialista en nariz y garganta (otorrinolaringólogo) puede realizar una endoscopia nasal, en la que inserta un tubo largo y delgado con una cámara en la nariz de la persona para inspeccionar las cavidades nasales y sinusales.

Un médico buscará signos de:

  • hinchazón
  • sangrado
  • pus
  • crecimientos que podrían indicar pólipos o un tumor
  • bloqueos
  • estructuras nasales agrandadas
  • un tabique nasal desviado

Si estas pruebas no revelan una causa, el médico puede recomendar una resonancia magnética para evaluar las áreas del cerebro que detectan los olores.

Una prueba de rascar y oler o las pruebas con "Sniffin’ Sticks "pueden ayudar al médico a determinar si alguien tiene anosmia o hiposmia. En casos de hiposmia, estas pruebas medirán el alcance de la pérdida del olfato.

Tratamiento

Las opciones de tratamiento incluyen medicamentos, cirugía y cualquier terapia necesaria para una afección subyacente.

El médico puede recomendar una cirugía para:

  • pólipos nasales
  • un tabique desviado
  • otros problemas estructurales

Pueden recetar medicamentos, como esteroides y antihistamínicos, para calmar cualquier inflamación resultante de una alergia o una infección respiratoria.

panorama

Muchas personas comienzan a perder el sentido del olfato a medida que envejecen. Esta pérdida puede aumentar el riesgo de ingerir alimentos en mal estado y no notar las señales de peligro, como un incendio. También puede indicar un problema de salud que puede necesitar atención.

Las personas que comienzan a perder el sentido del olfato deben buscar tratamiento para asegurarse de que estos cambios no causen problemas adicionales de salud y seguridad y para recibir tratamiento para cualquier condición subyacente.

Instalar y mantener detectores de humo y monóxido de carbono en el hogar puede ayudar a proteger a las personas que han comenzado a perder el sentido del olfato.

Las personas también deben tener cuidado al trabajar con productos químicos domésticos potencialmente tóxicos y verificar las fechas de vencimiento de los alimentos.

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