Qué saber sobre el melanoma ocular

El melanoma ocular o ocular es el tipo más común de cáncer de ojo. Suele afectar a la úvea, que es la capa entre la retina y el blanco del ojo.

La mayoría de los melanomas afectan la piel, pero algunos se desarrollan en otras partes del cuerpo, incluido el ojo. El melanoma ocular se desarrolla en las células productoras de pigmento que dan color a los ojos.

Si el cáncer comienza en el ojo, se denomina cáncer de ojo primario. Si el melanoma ocular comienza en otra parte del cuerpo y se disemina al ojo, se denomina cáncer ocular secundario.

El melanoma ocular suele ser un cáncer secundario, lo que significa que comienza en una ubicación diferente del cuerpo y se disemina al ojo. De hecho, alrededor de 9 de cada 10 melanomas oculares comienzan en la piel.

En 2019, la Sociedad Estadounidense del Cáncer (ACS) estima que habrá alrededor de 3360 nuevos diagnósticos de cáncer de ojo en los Estados Unidos. La mayoría de estos serán melanoma ocular.

Síntomas

El melanoma ocular puede aparecer como una mancha oscura en el iris.
Crédito de la imagen: Jonathan Trobe, MD, 2011

Algunas personas con melanoma ocular pueden no experimentar ningún síntoma. Otros pueden tener destellos de luz, experimentar visión borrosa o ver manchas oscuras en su campo de visión.

Son posibles los siguientes signos y síntomas:

  • una mancha oscura en el iris, que puede crecer
  • desplazamiento del ojo dentro de la cuenca del ojo
  • luces intermitentes en el campo visual
  • ojos llorosos
  • visión borrosa
  • pérdida de la visión periférica en un ojo

Una persona también puede experimentar "flotadores". Estos son puntos o garabatos que se mueven en el campo de visión de una persona.

Una persona puede ver las moscas volantes con mayor claridad cuando mira un fondo liso, como una pared en blanco. También pueden aparecer como pequeños puntos, círculos, líneas, nubes o telarañas.

Las moscas volantes son comunes, especialmente a medida que las personas envejecen. No necesariamente indican cáncer.

En raras ocasiones, el dolor en el ojo o alrededor del mismo puede ser un síntoma de melanoma ocular.

Factores de riesgo

Los expertos no están seguros de qué causa exactamente el melanoma ocular.

Los científicos han encontrado vínculos entre el cáncer de ojo y algunos cambios genéticos, pero no está claro exactamente dónde ocurren estos cambios o si causan el desarrollo del cáncer.

Los siguientes factores parecen aumentar el riesgo de desarrollar melanoma ocular:

  • Color de ojos: las personas con ojos azules o verdes tienen un mayor riesgo de desarrollar melanoma ocular que aquellas con ojos marrones.
  • Exposición a la luz ultravioleta (UV): La exposición a la luz ultravioleta puede aumentar el riesgo de melanoma conjuntival. Este es un melanoma que se presenta en la superficie del ojo.
  • Síndrome del nevo displásico: en esta afección, una persona desarrolla lunares atípicos, conocidos como nevos displásicos. Estos son diferentes a los lunares ordinarios. Tienen bordes irregulares, pueden contener varios colores diferentes y, a menudo, aparecen en grupos. Los nevos displásicos tienen más probabilidades de convertirse en melanomas malignos que los lunares comunes.
  • Origen étnico: Es más probable que el melanoma ocular se desarrolle en personas de raza blanca.

El melanoma ocular puede desarrollarse a cualquier edad. Sin embargo, se vuelve más probable a medida que las personas envejecen.

Diagnóstico

Un médico puede buscar vasos sanguíneos agrandados en el ojo al diagnosticar un melanoma ocular.

La detección, el diagnóstico y el tratamiento tempranos del melanoma ocular son cruciales para tener un buen pronóstico.

Someterse a exámenes oculares periódicos con un médico que se especialice en el tratamiento de los ojos, conocido como oftalmólogo u optometrista, es la mejor manera de detectar el melanoma ocular temprano.

Durante la prueba, un oculista examinará la parte externa del ojo, buscando vasos sanguíneos agrandados. Los resultados de este examen pueden revelar si existen afecciones oculares, incluidos tumores.

También examinarán el interior del ojo. Utilizarán una oftalmoscopia para examinar el interior del ojo, incluida la retina, el nervio óptico y el cristalino. Este procedimiento puede ser directo o indirecto.

  • Oftalmoscopia indirecta: durante este procedimiento, un oculista utilizará un faro especial junto con una lente para iluminar el ojo con una luz muy brillante.
  • Oftalmoscopia directa: en esta prueba, un oculista utilizará un oftalmoscopio, que es un dispositivo que consta de un espejo cóncavo y una luz que funciona con pilas. Utilizarán un solo ocular para examinar el ojo.

Un oftalmólogo puede darle a una persona un medicamento para dilatar las pupilas y agrandar la abertura hacia las estructuras del ojo.

La oftalmoscopia suele ser suficiente para detectar la mayoría de los melanomas oculares.

Pruebas

Si el oculista sospecha de un melanoma ocular, puede solicitar las siguientes pruebas de imagen:

  • Ultrasonido: las ondas sonoras de alta frecuencia producen imágenes de estructuras dentro del ojo. Los melanomas oculares suelen tener características distintivas en una imagen de ultrasonido. Una ecografía también puede ayudar a determinar el grosor del tumor.
  • Angiografía con fluoresceína: el oculista inyectará un tinte amarillo en una vena del brazo del individuo. A medida que el tinte circula en los ojos, una cámara especializada tomará fotografías con flash cada pocos segundos durante varios minutos. Estas imágenes pueden mostrar el flujo del tinte y resaltar los vasos sanguíneos de la retina.

Si el oftalmólogo confirma un diagnóstico de melanoma ocular, puede derivar a la persona a un oncólogo ocular o habitual para tratar el cáncer.

Metástasis

Otras pruebas pueden determinar si el cáncer se ha diseminado o no a otras partes del cuerpo. Cuando un cáncer se propaga, se conoce como metástasis.

Las pruebas de metástasis incluyen:

  • análisis de sangre, que pueden ayudar al médico a determinar si el melanoma ocular se ha diseminado al hígado
  • una radiografía de tórax, para detectar anomalías en los pulmones
  • una tomografía computarizada o resonancia magnética de otra parte del cuerpo
  • una biopsia, en la que el médico toma una muestra de tejido para analizarla en un laboratorio

Por lo general, no es necesaria una biopsia para diagnosticar el melanoma. Sin embargo, puede proporcionar información sobre si es probable que un melanoma conjuntival se propague o no.

Tratamiento

El tratamiento depende de varios factores, incluida la ubicación, el tamaño y el tipo de tumor, así como la salud general de la persona.

Si una lesión de melanoma en el ojo es pequeña, un médico puede sugerir un seguimiento en lugar de un tratamiento inmediato. Las intervenciones pueden provocar cierta pérdida de la visión.

En las secciones siguientes, enumeramos opciones de tratamiento más específicas.

Cirugía

Hay varias opciones quirúrgicas disponibles:

Iridectomía

Un cirujano extirpará partes del iris que contienen pequeños melanomas que no se han diseminado a otras partes del ojo.

Iridotrabeculectomía

Un cirujano extirpará partes del iris y los tejidos de soporte a los que se pueden haber diseminado los melanomas.

Iridocyclectomía

Un cirujano extirpará parte del iris y el cuerpo ciliar. El cuerpo ciliar, que contiene vasos sanguíneos, es una capa delgada entre el blanco del ojo y la retina.

Coroidectomía

Un cirujano extirpará parte de la coroides y, a veces, una sección de la pared del ojo. La coroides es la parte pigmentada del ojo que contiene vasos sanguíneos. Un ciclo de radioterapia puede seguir al procedimiento.

Enucleación

Un cirujano extirpará todo el ojo. Un oftalmólogo puede recomendar este procedimiento en los casos en que el tumor sea grande y cualquier otro tratamiento resulte en la pérdida de la mayor parte del ojo. También pueden solicitar la enucleación para personas con dolor ocular intenso.

Luego, el cirujano implantará una prótesis ocular o un ojo artificial. Esto no proporciona visión. Es un sustituto cosmético.

Radiación y otras terapias dirigidas

La radioterapia es un posible tratamiento para el melanoma ocular.

La radioterapia destruye el material genético de las células cancerosas y evita que se reproduzcan.

Un profesional de la salud dirige la radiación para destruir las células cancerosas y, al mismo tiempo, limitar el daño a las células sanas. Pueden emitir radiación desde el interior o el exterior del ojo.

Los dos tipos de radioterapia disponibles para los melanomas oculares son la teleterapia y la braquiterapia.

Teleterapia

Este método genera radiación desde el exterior del cuerpo del paciente. Se dirige a las células malignas del ojo.

Braquiterapia

Un profesional de la salud anclará temporalmente pequeñas semillas radiactivas en el ojo para encoger el tumor. Coserán una placa, o un pequeño implante, que contiene varias semillas de yodo-125 en la pared del ojo, cerca del tumor. Permanecerá allí durante 4 a 5 días, emitiendo radiación. El oculista controlará cuidadosamente el tamaño del tumor.

Otros tratamientos

Otras formas de tratamiento dirigido incluyen:

  • Termoterapia transpupilar: este es un tipo de terapia con láser infrarrojo que administra calor para encoger tumores más pequeños.
  • Crioterapia: un profesional de la salud puede congelar y destruir las células cancerosas usando nitrógeno líquido.

Prevención

Para reducir el riesgo de cáncer de piel y ojos, la ACS recomienda usar protección contra la luz solar intensa, incluidas gafas de sol con protección UVA y UVB, bloqueador solar y un sombrero de ala ancha.

Los científicos aún no han demostrado que la luz solar y el trabajo al aire libre causen cáncer de ojo, pero pueden aumentar el riesgo.

panorama

El tratamiento del melanoma ocular puede ser eficaz si un profesional de la salud detecta, diagnostica y trata el cáncer lo suficientemente temprano.

La ACS mide las perspectivas de cáncer utilizando la tasa de supervivencia relativa a 5 años. Esto proporciona la probabilidad de que una persona viva durante 5 años después de un diagnóstico de cáncer en comparación con una persona que no tiene cáncer.

Según la ACS, si el melanoma no se ha extendido más allá del ojo, la tasa de supervivencia relativa es del 85%. Si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la tasa se reduce a alrededor del 19%.

Q:

¿Alguna vez se desarrolla melanoma ocular en ambos ojos?

A:

El melanoma ocular puede afectar a ambos ojos, pero esto es extremadamente raro.

Ann Marie Griff, OD Las respuestas representan las opiniones de nuestros expertos médicos. Todo el contenido es estrictamente informativo y no debe considerarse un consejo médico.

none:  reumatologia trastornos de la alimentación estudiantes-de-medicina-formacion