Cáncer de intestino: la combinación de 3 fármacos puede ofrecer una alternativa a la quimioterapia

El tratamiento de quimioterapia para las personas que tienen cáncer de intestino avanzado y una mutación genética particular suele ser ineficaz. Una combinación de tres medicamentos diferentes podría ser la clave para mejorar el tratamiento.

Una nueva investigación revela el poder de la terapia triple cuando se trata de combatir el cáncer de intestino agresivo.

Las perspectivas para las personas con cáncer de intestino estándar, también conocido como cáncer colorrectal, y aquellas con una forma avanzada de la enfermedad pueden diferir enormemente.

Si bien más de la mitad de los primeros tienden a sobrevivir al cáncer de intestino durante 10 años o más, el pronóstico para los segundos puede ser de solo unos meses si el cáncer involucra una mutación genética específica.

El gen BRAF es responsable de producir una proteína que transmite señales y apoya el crecimiento celular. Pero un cambio particular en este gen, la mutación BRAF V600E, puede acelerar la propagación y el crecimiento de ciertas células cancerosas.

Hasta el 15% de los pacientes con cáncer colorrectal metastásico (CCRm) tienen la mutación BRAF V600E. El tratamiento de esta forma de cáncer es difícil, ya que puede ser agresivo y tiende a no responder a los tratamientos combinados con quimioterapia.

El poder potencial de la triple terapia

Ahora, un nuevo estudio ha probado una combinación de terapias dirigidas sin quimioterapia. Los investigadores llaman a esto el ensayo de fase III BEACON CRC.

Su estudio aparece en el Anales de Oncología y presentado en el Congreso Mundial de Cáncer Gastrointestinal de la ESMO 2019.

Se analizó una mezcla de tres medicamentos, dos dirigidos a las células cancerosas y uno que inhibe el gen BRAF, en varias personas que no habían respondido a uno o dos regímenes de tratamiento anteriores.

Hubo 665 participantes en total. Los investigadores administraron algunos de los tres fármacos: encorafenib, cetuximab y binimetinib. Otros recibieron una terapia doble del inhibidor de BRAF encorafenib y cetuximab para el tratamiento del cáncer.

Un tercer grupo recibió la opción del fármaco de quimioterapia irinotecán o ácido folínico, fluorouracilo e irinotecán (FOLFIRI) y cetuximab.

“El cáncer colorrectal no responde solo a la terapia BRAF porque las células tumorales se adaptan a través de otros mecanismos después del tratamiento inicial”, explica el Dr. Scott Kopetz, autor del estudio del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas en Houston.

"Con esta terapia triple dirigida, estamos usando una combinación muy científicamente lógica para inhibir BRAF y estos otros mecanismos".

Mayor supervivencia y mejor respuesta

La atención se centró en la terapia triple, y esta resultó ser la opción más exitosa. Mientras que la terapia estándar dio una tasa de supervivencia general de 5,4 meses, la combinación de tres fármacos proporcionó una tasa de supervivencia media de 9 meses.

La tasa de respuesta mostró una mejora aún mayor al 26% para la terapia triple frente a solo el 2% para el régimen estándar.

Los investigadores no compararon las terapias triples y dobles, pero la combinación de dos fármacos dio una tasa de supervivencia general de 8,4 meses.

El Dr. Kopetz describe los hallazgos como "muy emocionantes porque hemos estado tratando de atacar el cáncer colorrectal con mutación BRAF durante muchos años".

"Con suerte, esto pronto dará lugar a un mayor acceso a este tratamiento para los pacientes donde actualmente existe una gran necesidad insatisfecha".

¿Un sustituto de la quimioterapia?

Aunque los estudios futuros deberán analizar si la terapia doble o triple es mejor para los individuos, los investigadores creen que el tratamiento de tres fármacos debería reemplazar la quimioterapia para aquellos con una mutación BRAF.

"El hecho de que podamos administrar esta combinación dirigida sin la necesidad de quimioterapia es una muy buena noticia para los pacientes, sobre todo por los efectos secundarios que suelen experimentar con la quimioterapia", señala el coautor del estudio y profesor Andrés Cervantes de Biomedical Research. Instituto INCLIVA de la Universidad de Valencia, España.

Por lo tanto, también es "esencial que los pacientes se sometan a pruebas de rutina" para detectar la mutación.

El profesor Cervantes agrega que, por el momento, deben restringir la terapia dirigida a aquellos individuos tratados en el ensayo BEACON CRC que hayan progresado después de una o dos líneas anteriores de quimioterapia.

"Sin embargo, es importante que investiguemos su uso en otros entornos donde más pacientes con mutaciones BRAF también pueden beneficiarse, incluidos aquellos con enfermedad metastásica menos avanzada y posiblemente en el entorno adyuvante después de la cirugía primaria con intención curativa".

Prof. Andrés Cervantes

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