Lo que debe saber sobre la reducción del flujo sanguíneo al cerebro.

Los trastornos circulatorios vertebrobasilares son afecciones que reducen el flujo sanguíneo a la parte posterior del cerebro.

Los síntomas de flujo sanguíneo restringido a la parte posterior del cerebro, también llamada insuficiencia vertebrobasilar, incluyen mareos y dificultad para hablar.

Si algo detiene o interrumpe el flujo sanguíneo a un área del cuerpo, se conoce como isquemia. Cuando esto le sucede al cerebro, puede dañar las células cerebrales y provocar problemas de salud.

En este artículo, analizamos los trastornos circulatorios vertebrobasilares, cómo detectar los síntomas reveladores y las causas de estas afecciones.

Causas de los trastornos circulatorios vertebrobasilares.

La reducción del flujo sanguíneo a la parte posterior del cerebro puede causar mareos y dificultad para hablar.

Hay varias razones por las que una persona puede no tener suficiente sangre en el cerebro. Las causas incluyen:

  • estrechamiento de los vasos sanguíneos
  • vaso sanguíneo bloqueado
  • coágulo de sangre
  • vaso sanguíneo roto

La aterosclerosis es una causa común de vasos sanguíneos estrechos o bloqueados. La aterosclerosis es el término médico para la acumulación de una sustancia grasa, conocida como placa, en las arterias.

La placa está compuesta principalmente de colesterol y calcio, que hacen que las arterias se endurezcan. Este endurecimiento y acumulación de placa ocurren gradualmente con el tiempo.

Además de estrechar los vasos sanguíneos, la placa puede desprenderse y viajar en la sangre para bloquear una vena o arteria en otras partes del cuerpo.

Síntomas de flujo sanguíneo deficiente al cerebro.

Los síntomas de un flujo sanguíneo reducido al cerebro pueden ser similares a los de un accidente cerebrovascular.

Una persona debe buscar atención médica inmediata si experimenta estos síntomas. El tratamiento rápido puede reducir el daño causado y puede ayudar con la recuperación.

Los síntomas clave incluyen:

  • habla arrastrada
  • debilidad repentina en las extremidades
  • dificultad para tragar
  • pérdida de equilibrio o sensación de desequilibrio
  • pérdida parcial o total de la visión o visión doble
  • mareos o sensación de dar vueltas
  • entumecimiento o sensación de hormigueo
  • Confusión
  • vómitos o náuseas

Estos síntomas pueden ser continuos o durar solo brevemente.

Los vasos sanguíneos estrechos o bloqueados no siempre presentan síntomas.

¿Cuales son las complicaciones?

La reducción del flujo sanguíneo al cerebro puede causar las siguientes complicaciones:

Golpe

Las células cerebrales no obtienen los nutrientes que necesitan si el flujo sanguíneo al cerebro se reduce o se detiene. Esto puede evitar que funcionen correctamente.

El flujo sanguíneo que se detiene durante un tiempo suficiente puede dañar o destruir las células del cerebro. Esto puede provocar un derrame cerebral.

Ataque isquémico transitorio (AIT)

Un coágulo de sangre o un trozo de placa que se ha desprendido de la pared de la arteria puede bloquear un vaso sanguíneo. Si esto sucede brevemente y el bloqueo se desprende, puede causar un ataque isquémico transitorio (AIT).

Un AIT no deja un daño duradero, pero es una señal de advertencia crítica de un accidente cerebrovascular. Los síntomas solo duran unos minutos. Una persona puede tener confusión mental repentina, debilidad o entumecimiento repentinos, pérdida repentina del equilibrio o un dolor de cabeza repentino y severo.

Aneurisma cerebral

Los vasos sanguíneos del cerebro pueden debilitarse e hincharse. Cuando esto sucede, se conoce como aneurisma cerebral. La presión arterial alta, el estrechamiento de las arterias o una lesión en la cabeza pueden ser la causa.

Si un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe o revienta, puede causar sangrado en el cerebro que puede dañar o destruir las células cerebrales.

Factores de riesgo

La presión arterial alta puede ser un factor de riesgo de trastornos circulatorios vertebrobasilares.

No siempre es posible prevenir los trastornos circulatorios vertebrobasilares. Algunos factores de riesgo son inevitables y otros están relacionados con el estilo de vida.

Los factores de riesgo incluyen:

  • sexo
  • edad
  • historia familiar y genética
  • Alta presión sanguínea
  • enfermedad arterial
  • de fumar
  • inactividad y obesidad

Una persona que tiene una afección vertebrobasilar puede optar por realizar cambios específicos en su estilo de vida para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Dejar de fumar, seguir una dieta saludable para reducir el colesterol y hacer ejercicio con regularidad pueden ayudar.

Un médico también puede recetar medicamentos para ayudar a reducir el colesterol o controlar la presión arterial alta.

¿Cómo se diagnostica?

Múltiples pruebas de imágenes permiten a los médicos observar las arterias y el cerebro dentro del cuerpo. Además de hacer preguntas sobre los síntomas y el historial médico, un médico puede considerar estas pruebas como la mejor manera de diagnosticar los trastornos circulatorios vertebrobasilares.

Las pruebas por imágenes incluyen:

Ultrasonido

La ecografía suele ser el método preferido para observar las arterias, ya que no es invasivo. Esto significa que no rompe la piel ni afecta el interior del cuerpo.

Un profesional médico colocará un gel transparente sobre la piel y luego moverá suavemente un dispositivo de mano sobre ella. Este dispositivo envía ondas sonoras que rebotan en las arterias para producir una imagen. Esta imagen a menudo puede mostrar si una persona tiene una arteria bloqueada o un coágulo de sangre.

Imágenes por resonancia magnética (IRM)

Una resonancia magnética puede mostrar una imagen clara del cerebro. Un médico puede recomendar esta prueba para verificar si una persona ha tenido un derrame cerebral o una condición médica similar en el pasado.

La resonancia magnética se puede utilizar para crear un angiograma por resonancia magnética. Esto da una imagen de las arterias vertebrales y basilares, lo que puede ayudar a mostrar un aneurisma o una obstrucción.

Rayos X

Las arterias no suelen aparecer en las radiografías. Para ver si una arteria está dañada o bloqueada, un médico puede inyectar un tinte inofensivo en una arteria en el área del cuello. El tinte aparecerá en una radiografía. Esta prueba se llama angiografía.

Opciones de tratamiento

La cirugía es una opción de tratamiento para los trastornos circulatorios vertebrobasilares.

Hay varias opciones de tratamiento posibles para los trastornos circulatorios vertebrobasilares. Éstos incluyen:

  • medicamentos para tratar las arterias estrechas si esta es la causa de los síntomas
  • Cirugía en casos ocasionales con bloqueo completo o estrechamiento severo.

A pesar del uso ocasional de la cirugía, los estudios muestran resultados mixtos en cuanto a sus beneficios en la insuficiencia vertebrobasilar.

El objetivo principal de los medicamentos para tratar el estrechamiento o la estenosis de un vaso sanguíneo es reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Un médico puede recetar medicamentos para:

  • diluir la sangre y prevenir la formación de coágulos de sangre
  • reducir el colesterol
  • controlar la presión arterial alta

Quitar

Las personas que tienen trastornos circulatorios vertebrobasilares tienen un mayor riesgo de accidente cerebrovascular. Una persona que ha tenido un accidente cerebrovascular o AIT anterior tiene más probabilidades de volver a experimentar uno. Por esta razón, los cambios de estilo de vida y la medicación preventiva son cruciales.

Los trastornos circulatorios vertebrobasilares afectan principalmente a los adultos mayores. Ser consciente de los síntomas, a medida que una persona envejece, puede salvarle la vida.

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